

La Legislatura mendocina dio sanción final a la ampliación de especies declaradas “Monumento Natural Provincial”. Para Malargüe, la medida pone el foco en dos emblemas locales —el piche y la ranita del Pehuenche— y se apoya en registros que también confirman la presencia del gato andino en el departamento.

La sanción final de la modificación de la Ley 6.599, aprobada este mes de abril en Mendoza, actualiza una norma que llevaba años sin cambios y eleva la protección legal de especies silvestres y sus hábitats, bajo la figura de “Monumento Natural Provincial”. La decisión no es solo simbólica: implica prohibición total y permanente de caza y captura, restricciones severas a la tenencia y un marco más fuerte para fiscalización, educación ambiental y planes científicos.
En el mapa mendocino, Malargüe aparece como un territorio donde esta actualización cobra una relevancia especial. No por la cantidad de nombres incorporados en la lista, sino por el valor estratégico de proteger especies que realmente viven —y hoy están bajo presión— en ambientes locales: la estepa, el monte, la alta cordillera y los humedales del sur provincial.
Piche: un nativo de Malargüe que pasa a “zona roja” de protección
El piche (Zaedyus pichiy), armadillo característico de ambientes áridos y fríos, fue incluido en la nómina de Monumentos Naturales Provinciales.
Para Malargüe, no es una mención abstracta: existen estudios científicos realizados en el departamento que trabajan con poblaciones locales de piche, lo que confirma su presencia y, a la vez, subraya la necesidad de conservación del hábitat.
Además, registros colaborativos de biodiversidad lo listan específicamente dentro de la fauna registrada en Malargüe.
En términos prácticos, la declaración busca blindar a una especie vulnerable a amenazas conocidas en el territorio: atropellamientos en rutas, caza furtiva, captura y degradación del ambiente por actividades humanas. La figura de “Monumento Natural” funciona como un mensaje jurídico: el piche no es “fauna disponible”, es patrimonio natural.

Ranita del Pehuenche: Malargüe como único hogar argentino confirmado
La ranita del Pehuenche (Alsodes pehuenche) es, probablemente, el caso más contundente para entender por qué Malargüe debe quedar en primer plano en esta noticia. La especie es endémica de una franja cordillerana y, del lado argentino, sus localidades registradas se ubican en el Departamento de Malargüe, con presencia en arroyos del Valle de Pehuenche y nuevas áreas relevadas en nuestro departamento.
El dato no es menor: donde hay endemismos, hay alta fragilidad. La especie vive en arroyos de deshielo y vegas de altura, ambientes extremadamente sensibles a cambios de caudal, obras viales, presión ganadera, contaminación y especies invasoras. En ese contexto, elevar su protección provincial refuerza una idea clave: conservarla exige conservar su agua, sus vegas y su conectividad ecológica.


Gato andino: confirmado en Malargüe, en el corazón de Payunia y alrededores
Entre las especies sumadas como Monumento Natural figura el gato andino (Leopardus jacobita).
Y aquí Malargüe vuelve a ser central: la presencia de individuos fue confirmada mediante monitoreo con cámaras trampa en el departamento, en el marco de trabajos de conservación en el Área Natural Protegida La Payunia y zonas cercanas.
También aparece incluido en los listados de especies registradas específicamente en Malargüe.
Esto coloca al departamento en un rol clave: el gato andino es uno de los felinos más amenazados del continente. A nivel de gestión, la figura de Monumento Natural puede servir para fortalecer medidas de coexistencia con actividades humanas, control de amenazas y continuidad de monitoreos en áreas de alta prioridad.


¿Y las otras especies nombradas? Lo provincial no siempre es “local”
El proyecto incorpora también cardenal amarillo, siete cuchillos y águila coronada, entre otras.
Pero, si la consigna es hablar con precisión sobre Malargüe, hay que separar:
- Cardenal amarillo (Gubernatrix cristata): no hay presencia confirmada en Malargüe con las fuentes consultadas. En Mendoza se lo describe como especie de observación “extralimital” concentrada en la zona centro-este. Además, el Gobierno provincial informó acciones y registros en departamentos como La Paz, Alvear, San Rafael y Santa Rosa.
- Águila coronada (Buteogallus coronatus): sí hay registro para Malargüe. Un trabajo de referencia sobre avifauna mendocina cita un ejemplar colectado en Malargüe (registro histórico), lo que sostiene su presencia en el departamento.
- Siete cuchillos (Saltator aurantiirostris): no surge como especie registrada en Malargüe en los listados específicos consultados. Es una especie ampliamente mencionada para Mendoza, pero en el inventario por lugar de Malargüe revisado no aparece listada.
Lo que deja esta sanción para Malargüe
Más allá del paquete provincial, el corazón informativo local es claro: Malargüe queda asociado a tres ejes de conservación con respaldo de registros: piche, ranita del Pehuenche y gato andino. Y, además, con evidencia histórica de águila coronada.
El desafío, desde ahora, es que la figura legal se traduzca en gestión concreta: prevención de caza y captura, educación ambiental en escuelas y turismo, señalización en rutas y accesos sensibles, protocolos ante hallazgos, y continuidad del monitoreo científico. Si no, el “monumento” corre el riesgo de ser solo una etiqueta.
FUENTE : HCD Mendoza:

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