

La Autoridad Ambiental Minera de Mendoza aprobó la Declaración de Impacto Ambiental para la prospección del proyecto Potasio Cancambria en Malargüe. La iniciativa apunta a explorar un recurso clave para la producción de fertilizantes y se suma al desarrollo del distrito minero provincial.

La Autoridad Ambiental Minera aprobó la Declaración de Impacto Ambiental correspondiente a la etapa inicial del proyecto Potasio Cancambria, habilitando así tareas exploratorias en el sur provincial.
El proyecto se enfoca en la búsqueda de silvinita, una sal rica en potasio utilizada principalmente en la elaboración de fertilizantes. Este mineral resulta clave para la nutrición de los cultivos, ya que contribuye al crecimiento de las plantas, mejora su resistencia frente a condiciones adversas y favorece la calidad de los alimentos producidos.
La aprobación se produjo luego de un proceso técnico y administrativo que incluyó la evaluación del Informe de Impacto Ambiental presentado por la empresa. En febrero, la Autoridad Ambiental Minera había elevado el Informe Circunstanciado final, documento que reúne las actuaciones, análisis técnicos y etapas participativas desarrolladas durante la evaluación del proyecto.

La Declaración de Impacto Ambiental es un requisito obligatorio en Mendoza para cualquier iniciativa minera. Este instrumento permite determinar la viabilidad de los proyectos a partir del análisis de sus posibles efectos sobre el entorno y las medidas previstas para su mitigación.
El avance de este proyecto se enmarca en una política provincial que busca impulsar la exploración minera bajo estándares ambientales. En los últimos años, Malargüe se consolidó como un área estratégica, con múltiples iniciativas en distintas etapas de evaluación y desarrollo dentro del distrito minero provincial.
Desde el punto de vista económico, la exploración de potasio tiene relevancia por su vinculación directa con la producción agroindustrial. La disponibilidad de este insumo puede influir en la productividad agrícola y en la competitividad del sector, tanto a nivel nacional como internacional.

En el plano local, este tipo de proyectos genera expectativas en torno a la diversificación de la matriz productiva de Malargüe. La actividad minera, regulada por controles ambientales, aparece como una alternativa complementaria a otras actividades tradicionales de la región.
Asimismo, el procedimiento de evaluación ambiental en Mendoza contempla instancias de análisis técnico y participación de distintos organismos, con el objetivo de garantizar un equilibrio entre desarrollo económico y preservación de los recursos naturales.
El nuevo aval para Potasio Cancambria representa, en este contexto, un paso más dentro del esquema de desarrollo minero provincial, centrado en etapas iniciales de exploración y sujeto a futuras evaluaciones antes de cualquier eventual avance hacia fases productivas.
Fuente: Minería y Desarrollo









