

La Municipalidad de Malargüe inició un proceso de regularización de tinglados construidos en veredas y calles sin autorización. Los propietarios tendrán un plazo de 15 días hábiles para adecuarse a la normativa vigente. La medida apunta a mejorar la seguridad vial y el uso del espacio público.

La Municipalidad de Malargüe informó el inicio de un proceso de regularización de construcciones en la vía pública, especialmente aquellas que ocupan veredas y calles mediante tinglados sin autorización, otorgando un plazo de 15 días hábiles para adecuarse a la normativa vigente.
La medida fue comunicada por el área de Obras Privadas y tiene como objetivo ordenar el uso del espacio público, mejorar la seguridad vial y garantizar la libre circulación peatonal en todo el departamento.
Según se detalló oficialmente, estas estructuras generan obstrucciones en las veredas que obligan a los peatones a circular por la calzada, exponiéndolos a riesgos, especialmente en el caso de adultos mayores, niños y personas con discapacidad.

Además, se advirtió que el uso de tinglados para el resguardo de vehículos incrementa los riesgos de accidentes, tanto para conductores como para transeúntes, al interferir con la visibilidad y el tránsito normal en la vía pública.
Desde el Municipio recordaron que calles y veredas son bienes de dominio público, por lo que no pueden ser ocupados con fines particulares. Esta disposición se encuentra respaldada por normativa nacional, provincial y ordenanzas locales vigentes.
El procedimiento contempla una primera etapa de notificación formal a los propietarios, quienes deberán retirar o regularizar las estructuras dentro del plazo establecido. En caso de incumplimiento, el municipio podrá avanzar con el retiro del tinglado, imputando los costos al frentista responsable.

Las autoridades indicaron que el operativo se desarrollará en todo el departamento sin excepción, aunque en el caso de locales comerciales se evaluarán situaciones particulares de manera individual.
Este tipo de acciones se enmarca en un proceso más amplio de ordenamiento urbano que busca garantizar condiciones seguras y accesibles para todos los vecinos, en línea con las normativas vigentes sobre construcción y uso del espacio público.
En este sentido, la normativa local establece que cualquier intervención constructiva debe contar con autorización municipal previa, lo que permite controlar el impacto urbano y prevenir situaciones que afecten la seguridad o el tránsito.
Finalmente, el Municipio solicitó la colaboración de la comunidad para informar sobre este tipo de construcciones irregulares y contribuir al cumplimiento de las disposiciones, con el objetivo de mejorar la convivencia y el uso responsable del espacio público en Malargüe.
Fuente: Municipalidad de Malargüe

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