

La UTE Quintana Energy–TSB completó una sísmica 3D sobre más de 200 km² en el área Cañadón Amarillo, en el extremo sur de Malargüe, y espera resultados hacia julio para definir locaciones de perforación. El avance se conecta con el anuncio del gobernador Alfredo Cornejo sobre un pool de cinco pozos en 2026 para seguir validando el potencial de la Vaca Muerta mendocina.

La “Vaca Muerta mendocina” sumó en las últimas semanas un avance técnico clave en Malargüe: la UTE Quintana Energy–TSB finalizó la adquisición sísmica 3D sobre más de 200 km² en el área Cañadón Amarillo, ubicada en el extremo sur del departamento. La empresa indicó que ahora procesa la información para precisar el subsuelo y definir con mayor exactitud dónde perforar.
De acuerdo con lo informado, el plan piloto contempla una inversión del orden de los US$ 44 millones e incluye, además de la sísmica ya completada, un pozo vertical en ejecución dentro de la etapa exploratoria. En paralelo, la compañía espera contar con resultados hacia julio, una ventana temporal que será determinante para el diseño definitivo del programa de perforación.

El punto de inflexión para Malargüe está en lo que viene: con la información 3D procesada, la UTE podrá definir locaciones y geometrías de pozos, y evaluar si existe margen para adelantar trabajos previstos para 2027 y 2028. Entre los factores operativos, aparece la coordinación con YPF para el uso de equipos compartidos, lo que podría acelerar el inicio de perforaciones hacia el segundo semestre de 2026 si se confirma esa disponibilidad.

Este escenario se enlaza con el anuncio que realizó el gobernador Alfredo Cornejo en la apertura del período de sesiones ordinarias de la Legislatura: confirmó que YPF y la UTE Quintana–TSB ejecutarán en 2026 un pool de perforaciones mediante cinco pozos para seguir validando el potencial de la Vaca Muerta mendocina. En el mensaje, el Ejecutivo señaló que se adelantaron compromisos previstos para años siguientes.
En términos locales, Cañadón Amarillo integra un corredor energético que, si confirma productividad sostenida, podría consolidarse como uno de los desarrollos hidrocarburíferos más relevantes de Mendoza fuera de la dinámica de Neuquén. Para Malargüe, esto se traduce en expectativas sobre demanda de servicios, logística, mantenimiento, transporte y contratación de mano de obra especializada vinculada a operaciones de perforación y completación.

Para comprender por qué la sísmica 3D es un paso determinante, conviene explicar su función: se trata de un relevamiento geofísico que construye una “imagen” tridimensional del subsuelo. Esa información ayuda a ubicar estructuras y capas, reducir incertidumbre geológica y definir con más precisión la trayectoria de pozos, algo especialmente importante en proyectos no convencionales por costos, seguridad operativa y eficiencia.
A nivel provincial, el discurso del gobernador también anticipó el envío de un proyecto para actualizar la Ley de Hidrocarburos de Mendoza, con el objetivo de dar mayor previsibilidad a los inversores y fortalecer estándares de fiscalización y protección ambiental. Si ese marco avanza, puede incidir en el clima de inversiones que rodea proyectos como Cañadón Amarillo.
Con el cierre de la campaña 3D y la expectativa de resultados en julio, la agenda inmediata para Malargüe queda marcada por dos hitos: la definición técnica de locaciones a partir de los datos sísmicos y la confirmación operativa del cronograma de perforaciones durante 2026, en línea con el anuncio provincial de cinco pozos para la Vaca Muerta mendocina.
Fuente: Revista petroquímica

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