

Desde el Centro de Emisión de Licencias de Conducir Nacional de Malargüe advirtieron sobre el incremento de casos de reincidencia en alcoholemia positiva. La referente del área, Irma Ibarra, señaló que cada vez son más frecuentes las situaciones de conductores que vuelven a cometer infracciones graves pese a haber sido inhabilitados anteriormente.

La creciente cantidad de conductores reincidentes en infracciones por alcoholemia encendió la preocupación en el Centro de Emisión de Licencias de Conducir Nacional de Malargüe. Desde el organismo advirtieron que, además del aumento de casos positivos, preocupa especialmente que muchas personas vuelvan a cometer las mismas faltas pese a haber atravesado sanciones e inhabilitaciones previas.
La referente del área, Irma Barra, explicó que el fenómeno ya no se concentra únicamente en jóvenes, aunque reconoció que los casos de personas de corta edad generan especial alarma. “Quizás dimos una licencia a un chico de 18 años y a los 19 o 20 años viene ya con la segunda inhabilitación por alcoholemia”, señaló.
Ibarra indicó que una de las mayores inquietudes está relacionada con las reiteradas reincidencias. “Hay gente que tiene dos o tres reincidencias, cumplen los requisitos que solicita el juzgado contravencional, pero vuelven a reincidir. Y vemos antecedentes con más de 10 alcoholemias”, sostuvo. Además, detalló que en muchos casos esas conductas se acompañan de otras infracciones graves como exceso de velocidad, cruce de semáforos en rojo o estacionamiento indebido.

La funcionaria también cuestionó la extensión de 10 años de vigencia para las licencias de conducir establecida desde mayo de 2025 en Mendoza. “Nosotros no estábamos de acuerdo en esos 10 años, pero la provincia lo aprobó y tenemos que adaptarnos”, afirmó. Según explicó, desde el centro local consideran que un período tan extenso dificulta el seguimiento médico y conductual de los conductores.
En ese sentido, remarcó que el organismo utiliza facultades administrativas para reducir la vigencia de algunas licencias cuando existen antecedentes o condiciones de salud que así lo ameritan. “No les estamos dando 10 años, podemos reducir la vigencia. El médico trabaja muy consciente y nos indica por dos, tres o cinco años según cada caso”, expresó.
Ibarra explicó que también se trabaja con derivaciones a profesionales para intentar comprender las causas detrás de las reincidencias en alcoholemia. “Tratamos de ayudar. Desde nuestra área hacemos lo que podemos para sumar un poco más”, afirmó. Según detalló, la intención es no limitarse únicamente a la sanción administrativa sino también promover controles y evaluaciones más estrictas.

Otro de los aspectos señalados por la referente tiene que ver con el estado de salud de quienes obtienen o renuevan su licencia. Indicó que enfermedades como diabetes, hipertensión o problemas visuales pueden agravarse considerablemente en una década y afectar las condiciones para conducir de manera segura.
“En 10 años puede cambiar mucho la salud visual de una persona o aparecer patologías que traigan problemas a la hora de conducir”, explicó. Además, sostuvo que muchas veces las declaraciones juradas de salud no reflejan con precisión la situación real de los conductores, por lo que actualmente se intensificaron los pedidos de estudios médicos y controles oftalmológicos incluso en personas jóvenes.
Desde el Centro de Emisión de Licencias remarcaron que la preocupación principal continúa siendo la seguridad vial y el riesgo que implica la reincidencia en conductas peligrosas al volante. En Malargüe, aseguran que el objetivo es fortalecer los controles y mantener criterios más estrictos tanto en la evaluación médica como en la habilitación de conductores con antecedentes.


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