

La Municipalidad de Malargüe firmó un convenio marco con la Fundación Tassaroli y las escuelas técnicas Izsaky y ESTIM para capacitar a alumnos de último año en programación de torno CNC. La formación se desarrollará entre agosto y octubre de 2026, con certificación y reconocimiento de 100 horas de prácticas profesionalizantes.

La Municipalidad de Malargüe firmó un convenio marco con la Fundación Tassaroli y las escuelas técnicas Izsaky y ESTIM para capacitar a alumnos de último año en programación de torno CNC, con el objetivo de acercar la escuela al trabajo industrial y mejorar las oportunidades de inserción laboral en el departamento.
El acuerdo apunta a fortalecer la educación técnica con una formación específica en una herramienta muy usada en talleres y plantas industriales: el torno CNC, una máquina que fabrica piezas de metal con precisión a partir de un programa cargado por el operador. La idea central es que los estudiantes aprendan cómo se programa la máquina para producir una pieza según medidas y planos.
Desde la Fundación Tassaroli, el coordinador técnico Gabriel Fernández señaló que el programa estará destinado a estudiantes del último año de ambas instituciones educativas y que se trata de un paso para consolidar un puente entre formación y empleo.

La capacitación tendrá una duración de tres meses y se desarrollará entre agosto y octubre de 2026. Al finalizar, los alumnos recibirán una certificación y se les reconocerán 100 horas de prácticas profesionalizantes, lo que permite sumar experiencia real antes de egresar.
Otro aspecto relevante es que parte de las actividades se realizará en empresas dedicadas al mecanizado, para que los estudiantes conozcan de cerca cómo es el trabajo en un entorno industrial. El objetivo es que la primera experiencia en una empresa no sea después de terminar la escuela, sino durante la etapa formativa.


La Fundación Tassaroli, creada en 2023 por la empresa Tassaroli S.A., trabaja en capacitación técnica y en conectar necesidades del sector productivo con espacios de enseñanza. En Mendoza, este tipo de articulación entre educación y empresa viene creciendo como herramienta para mejorar la formación en oficios industriales.

Además del curso técnico, el convenio prevé propuestas abiertas a la comunidad orientadas a habilidades blandas, como trabajo en equipo, organización de tareas, liderazgo y seguimiento de objetivos, competencias que suelen pedirse en ambientes laborales más allá del oficio puntual.
Para Malargüe, la iniciativa suma valor por dos razones: ofrece una capacitación concreta y certificada para alumnos de escuelas técnicas y, al mismo tiempo, promueve contacto con empresas y oficios industriales, un factor importante para facilitar las primeras experiencias laborales en el departamento.
En términos prácticos, saber programación de torno CNC puede abrir puertas en rubros como metalmecánica, mantenimiento industrial, talleres de fabricación de piezas y servicios para sectores productivos. La apuesta del convenio es que esa puerta se abra desde la escuela, con formación y práctica en escenarios reales.
Fuente: Municipalidad de Malargüe



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