

El Archivo Histórico Raúl Becerra conserva documentos, fotografías, diarios, videos y registros que cuentan la historia de Malargüe y del sur mendocino. En el Día Internacional de los Archivos, sus responsables mostraron parte del valioso patrimonio que resguardan para futuras generaciones.

Entrar al Archivo Histórico Raúl Becerra es realizar un recorrido por distintas etapas de la historia de Malargüe. Entre estanterías, cajas especialmente acondicionadas y salas con estrictas condiciones de conservación, se guardan documentos, fotografías, diarios, videos y registros que permiten reconstruir parte de la memoria colectiva del departamento.
En el marco del Día Internacional de los Archivos, el equipo que trabaja en la institución abrió sus puertas para mostrar cómo se preserva este patrimonio. El espacio funciona bajo la dirección de Francisco “Pancho” Parada y reúne materiales históricos de enorme valor para investigadores, estudiantes y vecinos.
Una de las áreas más delicadas es la sala de archivos documentales. Allí se conservan documentos antiguos que deben manipularse con guantes y barbijo para evitar daños y proteger el material de los ácaros y el deterioro natural del papel. Entre los registros que se exhibieron durante la visita se encuentran las primeras actas de defunción vinculadas al cementerio local y el padrón electoral de 1965, documentos que permiten conocer cómo era la vida institucional de Malargüe décadas atrás.

La responsable de esta sección, Cecilia Olate, explicó que el principal desafío es mantener los documentos libres de humedad y en condiciones adecuadas de conservación. Para ello se realizan tareas permanentes de ventilación, revisión y control del material almacenado.
Además de preservar documentos históricos, el archivo desarrolla una importante tarea educativa. Las escuelas de Malargüe utilizan regularmente sus recursos para trabajos de investigación. El equipo prepara material específico según la temática que los estudiantes estén abordando. Recientemente, por ejemplo, alumnos de la Escuela Minera trabajaron con documentación relacionada con la actividad minera de la región.
Otra de las joyas del lugar es la hemeroteca, donde se conservan ejemplares históricos de diarios que permiten seguir los acontecimientos más importantes del sur mendocino a lo largo de los años. Viviana Mendoza tiene a su cargo esta área, donde se resguardan colecciones documentales que fueron incorporadas al patrimonio del archivo mediante donaciones y procesos de recuperación.

Entre esas colecciones se destacan antiguos ejemplares del diario Los Andes, publicaciones que permiten reconstruir hechos políticos, sociales y culturales que marcaron la historia regional. Cada edición representa una fotografía escrita de su tiempo y constituye una fuente fundamental para investigadores y periodistas.
La tarea de rescatar la memoria también se extiende al material audiovisual. Rolando Poblete trabaja en la recuperación y digitalización de videos y casetes VHS que registran acontecimientos de distintas épocas. Gracias a esa labor, imágenes que podrían haberse perdido con el paso del tiempo vuelven a estar disponibles para la comunidad.
Algo similar ocurre con el archivo fotográfico. Sergio Martínez lleva adelante la conservación y clasificación de miles de imágenes que documentan la transformación de Malargüe a través de los años. Cada fotografía aporta información sobre la evolución urbana, las costumbres, las instituciones y los protagonistas de la vida local.

Más que un depósito de documentos, el Archivo Histórico Raúl Becerra funciona como un espacio donde la memoria permanece viva. Fotografías, diarios, actas, registros audiovisuales y documentos oficiales permiten reconstruir historias personales y colectivas que forman parte de la identidad malargüina. Por eso, quienes trabajan allí coinciden en una idea: conservar estos materiales no es solamente proteger papeles antiguos, sino también resguardar el legado de una comunidad para las generaciones futuras.
Fuente: Municipalidad de Malargüe


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