

En el Día de la Seguridad Vial, el juez vial municipal analizó las estadísticas provinciales que indican una disminución de los siniestros en Mendoza. Aunque destacó el aumento de los controles y el trabajo preventivo, advirtió que la realidad percibida por muchos vecinos de Malargüe parece mostrar una situación más compleja, especialmente por el crecimiento del uso de motocicletas entre los jóvenes.

En el marco del Día de la Seguridad Vial, volvió a instalarse una pregunta que atraviesa a toda la provincia: ¿realmente están disminuyendo los incidentes de tránsito? Los datos difundidos por el Gobierno de Mendoza indican que entre el 1 de enero y el 9 de junio se registraron 50 víctimas fatales en siniestros viales, frente a las 60 contabilizadas en igual período del año anterior, consolidando la cifra más baja de los últimos cuatro años para esta etapa del calendario. Sin embargo, mientras las estadísticas oficiales muestran una tendencia descendente y un incremento de los controles preventivos, en Malargüe muchos vecinos mantienen la sensación de que los hechos viales continúan siendo frecuentes.
Durante una entrevista con Diario Digital Ser y Hacer, el Juez Vial Municipal Juan Manuel Negro, explicó que en recientes reuniones con autoridades provinciales se expusieron datos que reflejan una baja en los siniestros a nivel Mendoza y un incremento de los controles en rutas y zonas urbanas. Según señaló, la información oficial indica una tendencia favorable, aunque reconoció que la percepción social no siempre coincide con las estadísticas.
El funcionario consideró que la diferencia entre los números y la sensación de la comunidad puede estar vinculada a la repercusión que tienen determinados hechos en localidades más pequeñas. En ciudades como Malargüe, un accidente grave suele tener un impacto social mayor y permanecer durante más tiempo en la memoria colectiva.
Más allá de los indicadores, sostuvo que el aspecto central debe ser la prevención. En ese sentido, remarcó que la seguridad vial no comienza cuando una persona se coloca el cinturón de seguridad o enciende un vehículo, sino mucho antes, a través de la educación, los valores y las conductas que se transmiten desde la infancia.

Por ese motivo, durante la jornada realizada por el Día de la Seguridad Vial participaron escuelas e instituciones educativas de nivel inicial y primario, donde los niños pudieron aprender sobre señales de tránsito y normas básicas de circulación con un trabajo en pista realizado por el Centro de Emisión de Licencias de Conducir Nacional con el equipo de Irma Ibarra.
Uno de los fenómenos que más preocupa actualmente es el crecimiento del parque de motocicletas. Según explicó el juez vial, cada vez más familias eligen este medio de transporte por su accesibilidad económica y practicidad para los desplazamientos cotidianos. Esta situación genera nuevos desafíos para la prevención y el control.
Sin embargo, el crecimiento del uso de motocicletas también se refleja en el movimiento comercial local. Según señaló el juez vial municipal, las facilidades de financiación y las opciones de pago disponibles en distintos comercios de Malargüe han impulsado las ventas de estos vehículos. Como ejemplo, indicó que en uno de los comercios de la ciudad se comercializaron 20 motocicletas en menos de 15 días, un dato que permite dimensionar la rápida incorporación de este medio de transporte entre los vecinos.
La preocupación se centra especialmente en los conductores más jóvenes. Desde las escuelas surgen consultas frecuentes de adolescentes que buscan obtener la licencia de conducir cuando ya se encuentran circulando en motocicleta desde hace varios días o semanas. Para las autoridades, el problema principal no es la infracción administrativa, sino el riesgo que implica conducir sin la formación adecuada.

El funcionario insistió en que ningún vehículo debe ser visto como un elemento para demostrar habilidades o asumir riesgos innecesarios. Recordó que detrás de cada siniestro existen familias, amigos y proyectos de vida que pueden verse afectados por decisiones tomadas en cuestión de segundos.
Por ello, consideró que la educación vial debe transformarse en una política sostenida en el tiempo. El objetivo ya no es solamente transmitir información, sino convertir a los estudiantes en multiplicadores de mensajes preventivos dentro de sus hogares, escuelas y comunidades.
En el Día de la Seguridad Vial, el debate vuelve a centrarse en una cuestión fundamental: más allá de las estadísticas, la construcción de una movilidad segura depende del compromiso colectivo. Los controles son importantes, pero el verdadero cambio se produce cuando la prevención se convierte en parte de la cultura cotidiana.
Fuentes: Gobierno de Mendoza; declaraciones del juez vial municipal a Diario Digital Ser y Hacer. Foto:Municipalidad de Malargüe



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