

El parque de la Dirección de Turismo de Malargüe suma una nueva obra del artista y escultor mendocino Alejandro Zalazar Correa. Su trabajo se caracteriza por el uso de materiales reciclados y naturales, con esculturas inspiradas en la fauna, el paisaje y la conciencia ambiental.

El parque de la Dirección de Turismo de Malargüe suma una nueva obra del artista y escultor Alejandro Zalazar Correa, reconocido por trabajar con materiales reciclados y naturales para crear piezas vinculadas con la fauna, el paisaje y la conciencia ambiental.
La intervención agrega valor al parque como lugar de encuentro para vecinos y visitantes, y refuerza una mirada que une cultura, turismo y ambiente. En este caso, la obra no solo funciona como pieza artística, sino también como mensaje: transformar materiales descartados en una creación pública permite mostrar otra forma de relacionarse con los recursos y con el entorno.

Zalazar Correa es un artista mendocino que también se desempeñó como guardaparque y diseñador. Su recorrido está marcado por el contacto con la naturaleza y por el trabajo en áreas protegidas, donde comenzó a desarrollar piezas con troncos, ramas y otros elementos disponibles en el paisaje.

Su vínculo con el ambiente aparece como una marca central de su obra. Primero incursionó en cartelería para áreas protegidas, luego incorporó bajorrelieves y más tarde avanzó hacia esculturas de animales de gran tamaño, muchas de ellas pensadas para reservas naturales y espacios públicos.
Entre sus antecedentes se mencionan trabajos en el Parque Provincial Aconcagua y en la Reserva de Biosfera Ñacuñán. Allí realizó animales con troncos, ramas y materiales reutilizados, con el objetivo de acercar al público a la fauna del lugar y generar una experiencia visual y educativa.

Una de sus obras más representativas fue un zorro realizado con trampas de zorro y puma incautadas, una pieza que resignifica objetos asociados al daño ambiental para convertirlos en arte. Ese tipo de trabajos sintetiza el enfoque del artista: recuperar materiales, darles una nueva vida y construir un mensaje sobre el cuidado de la naturaleza.

Zalazar Correa se presenta públicamente como escultor y artista sustentable. Su producción se apoya en la reutilización de materiales, la observación del entorno y la creación de figuras reconocibles, especialmente animales y formas asociadas a los paisajes mendocinos.
Para Malargüe, la llegada de una obra de estas características tiene un sentido especial. El departamento posee una fuerte identidad vinculada al paisaje, la fauna, la montaña y el turismo de naturaleza, por lo que una escultura sustentable en el parque de Turismo dialoga directamente con el perfil del destino.

La incorporación de la obra también puede leerse como una forma de educación ambiental desde el espacio público. Una escultura hecha con materiales reciclados permite hablar de reutilización, creatividad y valoración del patrimonio natural a partir de una experiencia simple y cercana.
De esta manera, el parque de la dirección de Turismo de Malargüe suma una intervención artística que amplía su atractivo y reconoce el trabajo de un creador mendocino con trayectoria en reservas, áreas protegidas y espacios públicos. La obra de Zalazar Correa invita a mirar el ambiente desde el arte y a entender que aquello que parecía descartado puede transformarse en patrimonio compartido.
Fuente: Turismo Malargüe; Inmendoza; Diario Uno; perfil público de Alejandro Zalazar Correa


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