

Emma sufrió graves heridas en el rostro cuando tenía 3 años, tras el ataque de un perro dogo argentino en Malargüe. Después de años de recuperación y de un proceso judicial que terminó sin la reparación económica que había sido reconocida en instancias anteriores, su familia inició una campaña solidaria para reunir fondos destinados a una cirugía reconstructiva.

Emma es una niña malargüina que, a muy corta edad, atravesó una situación que marcó profundamente su vida y la de su familia. Cuando tenía 3 años, sufrió graves heridas en el rostro tras el ataque de un perro dogo argentino en Malargüe. Desde entonces, su recuperación demandó atención médica, intervenciones, cuidados permanentes y una enorme fortaleza de su entorno.
Hoy Emma enfrenta una nueva etapa: necesita una cirugía reconstructiva que, según la campaña difundida por su familia, busca mejorar su calidad de vida y acompañar su recuperación. Por eso, sus seres queridos iniciaron un pedido solidario para reunir los fondos necesarios y poder avanzar con la operación.
El hecho ocurrió el 1 de noviembre de 2020, la niña sufrió lesiones graves en el rostro, permaneció internada y quedó con secuelas físicas permanentes. El caso atravesó distintas instancias judiciales antes de llegar al máximo tribunal provincial.

En ese recorrido, el Sexto Juzgado Civil, Comercial y Minas de Malargüe había hecho lugar a la demanda y condenado al demandado a pagar una indemnización. Luego, la Segunda Cámara de Apelaciones confirmó esa decisión. Sin embargo, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza admitió el recurso extraordinario presentado por el demandado, revocó la resolución anterior y rechazó la demanda.
Ese desenlace cambió el horizonte de la familia. La reparación económica que había sido reconocida en instancias anteriores quedó sin efecto tras la decisión de la Suprema Corte, por lo que ahora deben reunir por sus propios medios los recursos necesarios para acompañar esta nueva etapa de recuperación.

Detrás de cada campaña solidaria hay una familia que ya transitó mucho antes de pedir. En este caso, hubo años de tratamientos, controles, espera, trámites y un proceso judicial extenso. Por eso, el pedido actual no aparece como una primera opción, sino como una necesidad concreta frente a una cirugía que puede significar un paso importante para Emma.
La historia conmueve porque no se trata solamente de una operación. Se trata de acompañar a una niña que logró seguir adelante después de un hecho traumático, que creció con secuelas visibles y que ahora necesita una nueva oportunidad para continuar su recuperación. También se trata de acompañar a sufamilia y a su entorno, que sostuvieron el cuidado cotidiano durante años.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo al alias joana.g.com, a nombre de Joana Débora Gutiérrez. Además, la familia pide compartir el mensaje para que llegue a más vecinos, instituciones y personas que puedan sumar su aporte.

El caso también invita a una reflexión necesaria sobre la tenencia responsable de animales. Cuando se trata de perros de gran porte o fuerza física, el cuidado adulto, la prevención, la supervisión y las medidas de seguridad son indispensables, especialmente en espacios donde hay niños. La responsabilidad no borra el dolor ya ocurrido, pero sí puede evitar nuevos hechos.

Emma necesita que la comunidad vuelva a mirarla con empatía. Después de años de recuperación y de un proceso judicial que no le permitió contar con la reparación económica esperada, su familia busca reunir los recursos para una cirugía reconstructiva. Ayudarla, compartir la campaña o acercar el mensaje también es una forma de decirle que no está sola.

Fuente: Facebook; Suprema Corte de Justicia de Mendoza; Los Andes


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