

En el marco del Día del Panadero, celebrado ayer 4 de agosto, Ser y Hacer rinde homenaje a la panadería «La Preferida», que en septiembre cumplirá 30 años de trayectoria. Un reconocimiento a la familia Pescara y a todos los panaderos de Malargüe, cuyo trabajo diario acompaña la mesa de miles de hogares.

Hay oficios que comienzan antes de que amanezca y terminan cuando una familia comparte el pan alrededor de la mesa. Son trabajos silenciosos, de esfuerzo constante y compromiso cotidiano, que muchas veces pasan inadvertidos, pero que forman parte de la vida de toda una comunidad.
Con motivo del Día del Panadero, celebrado ayer 4 de agosto, Ser y Hacer quiere rendir un especial reconocimiento a todos los panaderos de Malargüe y, de manera muy especial, a la panadería «La Preferida», que el próximo mes de septiembre celebrará sus 30 años de historia.
Tres décadas no se construyen por casualidad. Detrás de cada madrugada de trabajo hay sacrificio, perseverancia y una familia que apostó por un sueño. Ese camino comenzó de la mano de Jorge Adolfo Pescara y sus hijos, quienes dieron vida a un emprendimiento que con el paso de los años se convirtió en un verdadero símbolo para generaciones de malargüinos.
En este homenaje también ocupa un lugar muy especial el recuerdo de Laurita Simadamore de Pescara, quien acompañó desde el primer día ese proyecto familiar. Con dedicación, esfuerzo y un trabajo incansable, ayudó a convertir aquel sueño en una panadería querida y reconocida por toda la comunidad.

Hoy ese legado continúa vivo gracias a Mauricio Pescara y a quienes siguen sosteniendo, con la misma responsabilidad y compromiso, una historia que comenzó en el local de la calle Ruibal y que hoy continúa escribiéndose en la calle Adolfo Puebla.
Este saludo también alcanza a toda la familia Pescara, a su esposa, a sus hijos y a cada una de las personas que, en distintos momentos, formaron parte del crecimiento de «La Preferida». Todos dejaron su huella en una historia construida con trabajo, humildad y cercanía con sus clientes.
Porque detrás de cada pieza de pan hay manos que madrugan, esfuerzo que muchas veces no se ve y una vocación que alimenta mucho más que el cuerpo. Alimenta encuentros, tradiciones y momentos compartidos.
A La Preferida, que muy pronto celebrará sus primeros 30 años de trayectoria, el deseo de que continúen cosechando salud, trabajo, nuevos desafíos y el cariño de una comunidad que los ha acompañado durante todo este camino.
¡Felicitaciones por esta historia que todavía tiene muchas páginas por escribir!

LECTURA RÁPIDA
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Fuentes:

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