

La Dirección General de Escuelas difundió hoy un protocolo de actuación ante bajas temperaturas en Mendoza. La medida busca sostener la presencialidad, siempre que existan condiciones de seguridad e infraestructura.

Las bajas temperaturas en la provincia llevaron a la Dirección General de Escuelas a recordar las pautas de actuación para los establecimientos educativos de Mendoza, con el objetivo de sostener la presencialidad cuando existan condiciones de seguridad e infraestructura. El Memorándum 0002/2026, emitido el 30 de junio por la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, Cultura, Infancias y DGE, establece criterios ante problemas de agua, gas, calefacción, electricidad y asistencia técnica.
El documento oficial señala que la prioridad es garantizar el normal desarrollo de las actividades escolares, pero aclara que cada situación debe analizarse de manera particular. Antes de modificar la actividad escolar, la DGE indica que deben aplicarse medidas preventivas y alternativas organizativas para mantener el funcionamiento de las escuelas en condiciones adecuadas.
La comunicación fue dirigida a la Subsecretaría de Educación, directores de línea y directivos de todos los niveles: inicial, primario, secundario, jóvenes y adultos y superior. En el caso de problemas de infraestructura, los equipos directivos deberán avisar al inspector de obra o coordinador zonal correspondiente y registrar la incidencia mediante el sistema IDGE, para coordinar la asistencia técnica y el seguimiento.

Uno de los puntos centrales del memorándum está vinculado al gas y la calefacción. Ante situaciones de baja presión de gas, la DGE recomienda el encendido progresivo de los equipos para favorecer la estabilización del sistema. Si un artefacto presenta fallas, deberá quedar fuera de servicio y se deberá solicitar intervención técnica, mientras se evalúa reorganizar las actividades en espacios con mejores condiciones.
El tema tiene una fuerte repercusión local porque Malargüe viene registrando temperaturas muy bajas en los últimos días. Según rankings difundidos sobre la base de datos del Servicio Meteorológico Nacional, Malargüe viene destacando entre las ciudades más frías del país.
El Servicio Meteorológico Nacional informó además que una masa de aire de origen antártico afectará al país desde el 30 de junio, primero en la Patagonia y luego en la franja central y norte. El organismo anticipó temperaturas mínimas de entre -12°C y 0°C en Patagonia y Cuyo, con máximas entre -5°C y 7°C especialmente durante el 1 y 2 de julio, además de nevadas en zonas bajas.
En este contexto, algunos lectores de Ser y Hacer, padres de alumnos de Malargüe, manifestaron su preocupación porque, según sus testimonios, durante las primeras horas de la mañana, especialmente en los horarios de ingreso, cuando las temperaturas bajo cero se sienten con mayor intensidad los chicos están padeciendo mucho frío.

La situación planteada por las familias vuelve central el seguimiento de cada edificio escolar. El memorándum establece que, si la infraestructura lo permite, se debe procurar la continuidad del servicio educativo, pero también dispone que las decisiones deben priorizar la seguridad de estudiantes y trabajadores de la educación. Por eso, las escuelas deben informar de inmediato las contingencias para que las áreas técnicas intervengan.
El protocolo también contempla posibles congelamientos de cañerías. En establecimientos con antecedentes de este tipo, la DGE recomienda adoptar medidas preventivas para evitar interrupciones en el suministro de agua y utilizar procedimientos seguros para no dañar las instalaciones. Si el edificio cuenta con reserva suficiente de agua y condiciones generales adecuadas, se procurará mantener las actividades.
Desde el punto de vista sanitario, las bajas temperaturas requieren cuidados especiales. Las autoridades sanitarias recomiendan evitar exposiciones prolongadas al frío, mantener ambientes ventilados para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono, verificar los sistemas de calefacción con personal matriculado y prestar atención a niños, personas mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
En Malargüe, donde el invierno suele presentar condiciones más rigurosas que en otras zonas de Mendoza, el cumplimiento efectivo del protocolo será clave para ordenar respuestas ante bajas temperaturas, problemas de gas o dificultades edilicias y permitan a los chicos recibir educación en ambientes preparados.
Fuente: Dirección General de Escuelas de Mendoza, Servicio Meteorológico Nacional

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