

La Inspección de Cauce recordó que todos los usuarios deben realizar la limpieza de sus cupos antes del 31 de julio. En diálogo con Ser y Hacer, el delegado Juan Gabriel Montanari explicó que este año no habrá trabajos de remiso por parte de la Inspección y detalló cómo se aplicarán las medidas aprobadas por la Asamblea de Regantes para quienes incumplan con la obligación.

La limpieza de cupos continúa siendo una de las tareas obligatorias para los regantes de Malargüe y deberá completarse antes del 31 de julio. Este año, la Inspección de Cauce informó que no realizará trabajos de remiso, por lo que cada usuario será responsable de efectuar la limpieza correspondiente para mantener el derecho al servicio de riego.
En diálogo con Ser y Hacer, el delegado Juan Gabriel Montanari explicó que cada hijuela tiene delimitado el tramo que corresponde limpiar a cada regante y recordó que, una vez vencido el plazo establecido, comenzarán las notificaciones para quienes no hayan cumplido con esa obligación.
El funcionario señaló que la decisión fue respaldada por la Asamblea de Regantes y responde a las dificultades económicas que implicaba para la Inspección realizar la limpieza y luego intentar recuperar esos costos mediante los procedimientos administrativos correspondientes.
Además, detalló que se implementará un mecanismo para evitar que los incumplimientos perjudiquen a quienes sí realizan las tareas. En los casos en que un productor quede afectado porque los regantes ubicados aguas arriba no limpiaron sus sectores, podrá efectuar esos trabajos y luego reclamar el reintegro del gasto.
Mientras esa deuda no sea cancelada, la Inspección suspenderá el suministro de agua a los usuarios que no hayan cumplido con la limpieza, permitiendo que quien realizó la tarea continúe utilizando el recurso hasta recuperar el dinero invertido.

Montanari indicó que en Malargüe existen entre 300 y 400 regantes, aunque reconoció que una parte mantiene deudas con la Inspección, situación que afecta el funcionamiento del organismo y la posibilidad de sostener el mantenimiento de la red.
También explicó que las obras necesarias para mejorar la infraestructura de riego son definidas en asamblea. Actualmente, los propios regantes conocen previamente los proyectos y deciden si aprueban su ejecución, además de acordar las condiciones de financiamiento cuando interviene el Departamento General de Irrigación.
El delegado destacó que, durante la actual gestión, se realizaron mejoras en vehículos, compartos y equipamiento, además de incorporarse una retroexcavadora y un camión que permiten optimizar las tareas de mantenimiento y la recolección del material extraído durante las limpiezas.
Finalmente, reiteró el pedido para que todos los usuarios cumplan con la limpieza de sus cupos antes del 31 de julio y así evitar sanciones o la suspensión del servicio de riego.


LECTURA RÁPIDA
¿Qué se informó? La limpieza de cupos deberá realizarse antes del 31 de julio y será obligatoria para todos los regantes.
¿Qué cambia este año? La Inspección no realizará trabajos de remiso y cada usuario deberá hacerse cargo de la limpieza de su cupo.
¿Qué ocurre si un regante no cumple? Podrá ser suspendido del servicio de riego hasta regularizar su situación y afrontar los costos que correspondan.
¿Qué explicó Juan Gabriel Montanari? Que las medidas fueron aprobadas por la Asamblea de Regantes y buscan garantizar el mantenimiento del sistema sin afectar a quienes sí cumplen.
Comunicado de la Inspección de Cauce de Malargüe. Fuente: entrevista propia de Ser y Hacer a Juan Gabriel Montanari.

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