

El fenómeno climático continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y podría mantenerse con una intensidad elevada hasta comienzos de 2027. Las perspectivas regionales justifican prestar especial atención a las lluvias y tormentas entre octubre y enero.

El fenómeno de El Niño vuelve a ocupar un lugar central en los pronósticos meteorológicos internacionales. Su fortalecimiento durante los últimos meses de 2026 plantea la posibilidad de una temporada de primavera y verano con condiciones de mayor inestabilidad en distintas regiones de Argentina, incluida Mendoza.
Para Malargüe, la información merece atención, especialmente por las características geográficas de un departamento que abarca desde la cordillera de los Andes hasta extensas zonas rurales, atravesadas por ríos, arroyos, cauces temporarios y caminos que pueden verse afectados durante episodios de lluvias intensas.
Sin embargo, es importante comenzar con una aclaración: El Niño no significa que necesariamente habrá inundaciones, aluviones o tormentas extraordinarias. Se trata de un fenómeno que modifica las condiciones climáticas y puede aumentar la probabilidad de determinadas situaciones meteorológicas, pero no permite anticipar con meses de anticipación dónde, cuándo ni con qué intensidad se producirá cada tormenta.
Por eso, más que generar preocupación, el objetivo debe ser comprender qué está ocurriendo y adoptar medidas preventivas.
¿Qué es El Niño y por qué está generando tanta atención?
El Niño es un fenómeno climático natural que se produce cuando las aguas superficiales de una extensa región del océano Pacífico ecuatorial presentan temperaturas superiores a las habituales. Este calentamiento modifica la circulación atmosférica y puede alterar los patrones de precipitaciones y temperaturas en distintas partes del planeta.
Sus consecuencias no son iguales en todos los territorios. Mientras algunas regiones pueden experimentar lluvias superiores a lo normal, otras pueden atravesar períodos más secos.
El último informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), publicado el 8 de octubre de 2026, confirma que El Niño continúa fortaleciéndose.
Según el organismo, existe una probabilidad del 83% de que alcance una intensidad histórica durante el trimestre octubre-diciembre, y una probabilidad superior al 83% de que se mantenga fuerte o muy fuerte durante el período enero-marzo de 2027. Esto significa que el fenómeno podría mantener su influencia durante buena parte del verano argentino.
Octubre, noviembre, diciembre y enero: ¿qué se puede esperar?
Los pronósticos climáticos estacionales permiten identificar tendencias generales para períodos de varios meses, aunque no indican cuántos días lloverá ni permiten anticipar tormentas específicas.
El Servicio Meteorológico Nacional ha señalado una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a los valores habituales en distintas regiones del país durante el último trimestre de 2026. No obstante, las señales más claras de aumento de lluvias se concentran en otras regiones argentinas y no deben trasladarse automáticamente a todo el territorio mendocino.
Para el sur de Mendoza, corresponde mantener una vigilancia especial sobre la evolución de las precipitaciones y las tormentas estivales.
Durante octubre y noviembre comienza a cobrar importancia la actividad tormentosa propia de la primavera. Diciembre reúne dos circunstancias: el posible período de mayor intensidad de El Niño y el avance de la temporada cálida, cuando pueden desarrollarse tormentas convectivas, caracterizadas por formarse con rapidez y descargar precipitaciones intensas en sectores relativamente pequeños.
Enero también debe incluirse en el seguimiento. Aunque todavía no existe un pronóstico local suficientemente preciso para determinar sus acumulados de lluvia, NOAA prevé que El Niño continúe activo y con una intensidad considerable.
Es importante no confundir ambos fenómenos: que El Niño alcance su máxima intensidad hacia fin de año no significa que diciembre será necesariamente el mes con mayores lluvias en Malargüe.
¿Cómo podría afectar a Malargüe?
La extensión y diversidad del territorio malargüino hacen que los posibles efectos de las precipitaciones deban analizarse de manera diferenciada.
En la ciudad de Malargüe, las tormentas intensas pueden provocar acumulaciones de agua en calles, inconvenientes en los desagües y dificultades para circular. La limpieza de acequias, cunetas y sistemas de escurrimiento adquiere especial importancia antes de los meses de mayor actividad tormentosa.
En sectores cordilleranos como Las Leñas, Los Molles y las zonas próximas a arroyos de montaña, las precipitaciones pueden producir aumentos rápidos de caudal y afectar caminos o accesos. También es necesario prestar atención a la combinación de lluvias y deshielo.
En Bardas Blancas y las áreas vinculadas al río Grande, los cauces secundarios y los cruces de agua merecen especial vigilancia. Una situación que debe tenerse presente es que las crecidas pueden originarse por precipitaciones ocurridas aguas arriba, incluso cuando en el lugar donde se encuentra una persona no esté lloviendo.
En regiones como La Payunia, Pata Mora y otros sectores rurales, las tormentas pueden complicar la transitabilidad de caminos de tierra, huellas y badenes, además de afectar actividades productivas.
Esto no significa que todos esos lugares vayan a registrar problemas durante el verano. Significa que presentan características que hacen conveniente anticipar medidas de prevención.

Mendoza ya comenzó a prepararse para la temporada
El Gobierno provincial presentó un plan integral de prevención frente a los posibles efectos de El Niño durante la temporada 2026-2027.
La iniciativa contempla el fortalecimiento del monitoreo meteorológico, el mantenimiento de infraestructura hidráulica y la coordinación entre AEMSA, Defensa Civil, el Departamento General de Irrigación, el Instituto Nacional del Agua y los municipios.
Según la información oficial, el escenario analizado para Mendoza incluye la posibilidad de mayores precipitaciones, tormentas intensas, granizo, crecidas de ríos cordilleranos y aluviones.
El intendente de Malargüe, Celso Jaque, participó del encuentro provincial en el que se presentaron estas medidas.
Uno de los objetivos es avanzar en un sistema de alerta temprana que permita proporcionar información más precisa a la población y facilitar la respuesta ante posibles emergencias.
¿Qué podemos hacer desde ahora para prevenir inconvenientes?
La prevención no requiere esperar a que se anuncie una tormenta. Muchas medidas sencillas pueden reducir considerablemente los riesgos.
En las viviendas, es conveniente revisar el estado de los techos, limpiar canaletas y desagües, mantener libres las acequias y evitar arrojar residuos que puedan obstruir la circulación del agua.
Quienes viven en zonas rurales deberían prestar especial atención al estado de los caminos, las alcantarillas y los cruces de arroyos. También resulta recomendable identificar lugares seguros para los animales, proteger las reservas de alimento y prever alternativas de comunicación ante posibles dificultades de acceso.
Estas recomendaciones coinciden con las difundidas por organismos nacionales para la temporada primavera-verano 2026.
Para quienes realizan actividades turísticas, excursiones, campamentos o viajes por caminos de montaña, será fundamental consultar el pronóstico antes de salir y prestar atención a las alertas meteorológicas.
Una precaución especialmente importante es no intentar cruzar arroyos, badenes o caminos cubiertos por agua durante una crecida. Tampoco se recomienda permanecer en cauces secos cuando existen tormentas en las zonas altas, ya que pueden producirse aumentos repentinos del caudal.
Además de las precauciones individuales, la temporada representa una oportunidad para revisar preventivamente el estado de los desagües urbanos, los cauces y los caminos rurales, una tarea que requiere la participación de los organismos responsables.
Estar informados también es una forma de prevención
Los pronósticos estacionales sirven para anticipar tendencias generales. En cambio, las alertas meteorológicas permiten conocer riesgos más concretos cuando se aproxima un episodio de tormentas.
Por eso, durante los próximos meses será importante consultar la información del Servicio Meteorológico Nacional y Defensa Civil, especialmente antes de viajar o desarrollar actividades al aire libre.
Desde Diario Digital Ser y Hacer de Malargüe continuaremos siguiendo la evolución del fenómeno de El Niño y sus posibles consecuencias para nuestro departamento, procurando acercar información verificada que permita a los vecinos tomar decisiones oportunas.
El mensaje central no es que Malargüe enfrentará una temporada de catástrofes, porque no existen elementos científicos que permitan afirmarlo. El mensaje es que nos encontramos ante un fenómeno climático importante, con posibilidades de influir en las precipitaciones de los próximos meses, y que prepararnos con anticipación es la mejor manera de reducir riesgos.
La naturaleza no siempre permite anticipar exactamente lo que ocurrirá, pero la información, la responsabilidad y la prevención nos ayudan a estar mejor preparados.

LECTURA RÁPIDA
¿El Niño se intensifica?: los organismos internacionales prevén que el fenómeno alcance una intensidad elevada hacia fines de 2026 y continúe activo durante el verano de 2027.
¿Qué riesgos debemos prevenir? Tormentas intensas, granizo, crecidas repentinas, anegamientos y dificultades para transitar caminos rurales.
¿Cómo prepararnos? Limpiar desagües y canaletas, revisar techos, mantener despejados los cauces y consultar las alertas oficiales antes de viajar.
Sin alarmismo, pero con prevención: no hay evidencia que permita anunciar una temporada catastrófica. Estar informados y tomar recaudos es la mejor manera de prepararnos.
Fuentes:
1. NOAA – Centro de Predicción Climática de Estados Unidos. Consultar el diagnóstico oficial de El Niño. Información sobre la evolución, intensidad y perspectivas del fenómeno.
2. Servicio Meteorológico Nacional (Argentina). Consultar el pronóstico climático trimestral. Tendencias de precipitaciones y temperaturas para las distintas regiones argentinas.
3. Gobierno de Mendoza – Plan de prevención ante El Niño 2026-2027. Leer el informe provincial. Detalla los escenarios climáticos y las medidas preventivas.

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