
La Provincia avanza con tareas sobre la Ruta Provincial 190 para recuperar la transitabilidad entre Agua Escondida (Malargüe) y el límite con La Pampa, con apoyo local y coordinación con Vialidad pampeana.

La Ruta Provincial 190 volvió a colocarse en el centro de la agenda vial del sur mendocino: en los últimos días comenzaron trabajos para mejorar la transitabilidad del corredor de suelo natural que conecta Agua Escondida, en Malargüe, con La Humada, ya del lado pampeano. La intervención busca recuperar condiciones mínimas de circulación segura para pobladores, productores y transporte local.
Según lo informado desde el esquema de gestión territorial, las tareas se coordinan con la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y el acompañamiento de la delegación distrital. El objetivo inmediato es atender un tramo históricamente expuesto a huellones, deterioro acelerado y cortes ante contingencias climáticas, un patrón habitual en caminos de tierra del secano.

En la organización operativa aparece un punto clave: La Pampa se haría cargo de los 28 kilómetros correspondientes a su jurisdicción sobre la RP 190, mientras Mendoza avanza desde Agua Escondida hacia el este hasta donde sea posible antes del arribo del equipo pampeano. La lógica es práctica: la ruta cumple su función regional cuando mantiene condiciones similares de transitabilidad en ambos lados del límite provincial.

El delegado de Agua Escondida, Julio Narambuena, explicó que ya se concretaron acuerdos con el área técnica y que la presencia de personal (chofer y mecánicos) permitió que el frente de obra tome ritmo. También señaló que se aguarda la llegada de maquinaria para continuar el trabajo, un componente central en un camino que requiere mantenimiento sostenido para evitar retrocesos.
En cuanto a plazos, la expectativa oficial es que el tramo bajo jurisdicción de Malargüe quede operativo para principios de la próxima semana, con referencia en el Zanjón Vairoletto como final del sector departamental. La meta fija un horizonte concreto, aunque la transitabilidad final dependerá de las condiciones del terreno y del tipo de vehículo.

Para dimensionar el alcance, basta mirar el mapa humano del territorio. Agua Escondida es una localidad distante y de baja densidad poblacional, donde el camino es parte del acceso cotidiano a salud, educación, abastecimiento y traslados laborales. En ese marco, cualquier mejora puede traducirse en mayor previsibilidad, menos tiempo de viaje y menor desgaste para quienes dependen del corredor para vivir y producir.
El contexto técnico también es relevante: la RP 190 es un camino de suelo natural, con límites propios para sostener la circulación cuando hay lluvias o tránsito pesado. En antecedentes oficiales se registran intervenciones de conservación y mejoras en este corredor, con trabajos para emparejar trazas y atender sectores críticos dentro del esquema de mantenimiento de rutas rurales y del secano.

En paralelo, el anuncio suma una proyección de agenda: una vez concluida esta intervención, se avanzaría sobre otros caminos relevantes de la zona, como el camino de Borbarán. En términos de planificación, el foco apunta a reforzar la red vial del sur y su vínculo interprovincial, con impacto directo en la vida cotidiana y la economía regional.
Fuente: Municipalidad de Malargüe; Gobierno de Mendoza (Prensa)
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