El Dr. Sergio Saracco (MN N°4.679), miembro de la Sociedad Iberoamericana de Salud Ambiental, en diálogo con diario digital Ser y Hacer de Malargüe on line sostuvo la necesidad de concientizar a la población del uso del barbijo o tapabocas en la vía pública y ante todas las personas no convivientes.
“Gasten plata en hacer o comprar buenos barbijos. Si estoy en la calle y veo a alguien que va sin un barbijo le digo, señor, póngaselo o le regalo uno bueno. Veo a mucha gente con una telita que no sirve para nada, entonces al que no tiene se lo proveo. El gobierno tiene que entregar buenos barbijos a la gente, sobre todo a la de menos recursos” indicó al médico.
Ampliando su concepto dijo “cuando una persona va a entrar a las instituciones públicas o a las empresas, hay que darle un barbijo como la gente. Es como cuando vas a entrar a una obra y no llevas el casco, me prohíben la entrada o me proveen uno. El barbijo es el casco del coronavirus, entonces, si hay alguien que no lo tiene, se lo proveo. El barbijo nos protege a todos”.
Para él, las autoridades tienen que educar, explicar la importancia del barbijo y cómo se transmite el virus.
Basó su argumentación al decir “se ha visto que el contagio por fomites, que son las cosas que tocamos, no es tan importante. Uno tiene que cuidar la higiene, pero ha generado una falsa sensación de seguridad, porque el virus está en las secreciones del otro y de eso nos tenemos que proteger”.

“Hoy vemos en la televisión, y en todos lados, que se ponen alcohol en gel y más alcohol en gel en las manos y parece que ya está. Eso no sirve para nada cuando uno ve que se ponen alcohol en gel y se ponen a hablar con los otros sin barbijo y sin distancia de seguridad. Entonces, la higiene es un complemento, es importante, pero no me da la protección” apuntó Saracco.
“La protección me la da el barbijo, que es lo que veníamos proponiendo desde fines de marzo porque uno veía como se comportaba este virus. Estamos ante un virus aéreo que está en las secreciones de las vías respiratorias y que por las características de tamaño de este virus está en la gota gruesa. Por eso tengo que mantener estos dos metros de distancia, para evitar que me alcance la salpicadura o presencia de saliva y virus de quien puede estar infectado. Ahora, si yo le pongo una barrera en el medio, que sería el barbijo, esto es prácticamente casi imposible” añadió.

Más adelante remarcó “el uso de barbijo es solidario. No lo uso para protegerme yo, sino que lo uso para proteger al otro. Tenemos que exigir que aquel que está frente a nosotros tenga bien puesto el barbijo, que le cubra boca y nariz porque el virus está en las secreciones nasales o las que pueden salir de la boca cuando hablo, toso o respiro. Por eso es importante esta barrera que lo contenga. Y si a esto le agrego los dos metros de distancia el riesgo es mínimo, y si a esto le agrego un espacio abierto y ventilado el riesgo es casi inexistente, porque también hemos aprendido que este virus puede permanecer en el aire cuando alguien tose o estornuda y si hay circulación de aire esto disminuye notablemente”.
Al concluir reflexionó “hoy la recomendación que ha demostrado ser de alta eficacia es el uso permanente de barbijo, la distancia de dos metros cuando estoy con gente y mantener los espacios abiertos y ventilados para disminuir la presencia del virus en el ambiente. Esto es lo que ha demostrado la mayor efectividad y puede evitar que me contagie y, en caso de que pase el contagio, que la carga viral no sea tan alta, haciendo que mi organismo pueda responder mejor y esté dentro de los casos leves”.










