

Pacientes del Centro de Hemodialisis de Malargüe manifestaron su preocupación ante una posible medida de fuerza del personal desde el próximo miércoles. La situación se vincula con demoras en el pago de haberes y podría afectar tratamientos esenciales.

Pacientes que reciben tratamiento en el único Centro de Hemodialisis de Malargüe manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que, a partir del próximo miércoles, el servicio se vea interrumpido por una medida de fuerza del personal, motivada por demoras en el pago de haberes.
La situación fue dada a conocer por los propios pacientes, quienes convocaron a medios locales luego de ser informados sobre una reunión interna en el establecimiento ubicado en la intersección de Cuarta División y Av.Rufino Ortega. Allí, según indicaron, se habría comunicado que el personal evalúa suspender la atención si no se regulariza su situación salarial.
De acuerdo con lo expresado por trabajadores del lugar, los pagos se estarían realizando fuera de término desde hace varios meses. Esta situación generó incertidumbre entre enfermeros, administrativos y demás empleados, quienes advierten que podrían adoptar medidas si no se garantiza el cobro en tiempo y forma.

En representación de los pacientes, Raúl Flores brindó su testimonio y explicó el impacto que podría tener una eventual interrupción del servicio. “Nos comunicaron que posiblemente el miércoles no nos van a atender. Nosotros necesitamos dializarnos sí o sí tres veces por semana”, señaló.
Flores indicó además que los retrasos salariales se extenderían desde hace al menos cuatro meses y que la problemática estaría vinculada a demoras en los pagos por parte de obras sociales. “En el medio estamos nosotros, que somos los perjudicados”, expresó.
El centro atiende a 27 pacientes crónicos, quienes dependen de este tratamiento para sostener su salud mientras aguardan un trasplante renal. Cada sesión de diálisis se realiza tres veces por semana y tiene una duración aproximada de cuatro horas, lo que hace inviable su interrupción sin consecuencias.

Ante este escenario, los pacientes señalaron que esperan definiciones por parte de organismos, autoridades provinciales y propietarios del Centro de Dialisis, ya que una eventual suspensión del servicio implicaría evaluar traslados a otras localidades para garantizar la continuidad del tratamiento.
La diálisis es un procedimiento vital para personas con insuficiencia renal, ya que reemplaza funciones esenciales de los riñones. La interrupción del tratamiento puede generar complicaciones graves en la salud, por lo que su continuidad resulta indispensable.
Hasta el momento, no hubo confirmación oficial sobre la implementación de la medida, aunque la situación generó preocupación tanto en pacientes como en sus familias, quienes aguardan respuestas concretas de las autoridades competentes.
Fuente: Diario Digital Ser y Hacer

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