

El Departamento General de Irrigación intervino tras una denuncia en redes sociales por el desvío del río Tordillo en Valle Hermoso, Malargüe. La maniobra fue identificada y el cauce ya fue normalizado por orden judicial.

El Departamento General de Irrigación intervino en los primeros días de abril tras una denuncia difundida en redes sociales que alertaba sobre un posible desvío del cauce del río Tordillo, en la zona de Valle Hermoso, al oeste de Malargüe. La situación fue verificada en terreno y derivó en la restitución del curso de agua.
Según explicó el jefe de zona de Irrigación en Malargüe, ingeniero Jorge Fernández, el organismo tomó conocimiento y al día siguiente desplegó personal hacia el lugar para constatar la situación. Allí se confirmó que se había realizado una obstrucción en el cauce que modificó el paso del agua entre dos brazos del río.
De acuerdo con lo observado, el desvío generó que el caudal se concentrara en uno de los márgenes, aunque siempre dentro del cauce natural delimitado por sus riberas. No obstante, desde el organismo se recordó que cualquier intervención en cursos de agua sin autorización está prohibida por la normativa vigente.

Durante la inspección, los agentes identificaron a los responsables de la maniobra. Según declaraciones oficiales, la intervención fue realizada por un empleado de la empresa propietaria de los terrenos en la zona de laguna de Valle Hermoso, utilizando maquinaria pesada. El objetivo habría sido facilitar el paso de animales de un criancero local.
En paralelo, la Justicia de Malargüe tomó intervención a través de la oficina fiscal, con participación de la Policía de Mendoza. El hecho fue considerado una obstrucción del cauce y no una usurpación de agua, ya que no se detectó intención de beneficiar a un inmueble en particular ni un perjuicio directo sobre el curso del río.
No obstante, la fiscal Salas dispuso que se restituyera de inmediato la situación original del cauce. La orden fue comunicada a la empresa involucrada, que debía revertir la intervención realizada. Personal policial e inspectores de Irrigación supervisaron las tareas para garantizar el cumplimiento de la medida.

Desde el organismo provincial indicaron que posteriormente se enviaron inspectores para verificar que el río Tordillo haya recuperado su estado normal. Este procedimiento forma parte del expediente administrativo que se tramita en paralelo a la actuación judicial.
El caso también puso en evidencia el rol de la comunidad en la detección de este tipo de situaciones. La denuncia fue impulsada por pescadores de la zona, quienes alertaron sobre la irregularidad. Desde Irrigación valoraron este tipo de aportes, ya que permiten actuar con rapidez en áreas de difícil acceso.
En términos normativos, se recordó que cualquier modificación en cauces naturales debe contar con autorización previa del organismo competente. Estas regulaciones buscan preservar el equilibrio hídrico y evitar impactos ambientales en la región.
Finalmente, se indicó que las eventuales sanciones dependerán de lo que determinen tanto el expediente administrativo como la Justicia. Mientras tanto, el cauce del río Tordillo ya se encuentra normalizado, cerrando una intervención que fue resuelta en pocos días tras la denuncia inicial.
Fuente: Departamento General de Irrigación; Fiscalía de Malargüe

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