

El SEGEMAR inauguró el 25 de junio una nueva sala de monitoreo volcánico en Buenos Aires. La infraestructura permitirá analizar información en tiempo real de volcanes activos, una noticia con relevancia para Malargüe por su cercanía con sistemas volcánicos como Planchón-Peteroa

El Servicio Geológico Minero Argentino inauguró una nueva sala de monitoreo volcánico del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica, una infraestructura nacional que adquiere especial relevancia para Malargüe por su ubicación en una provincia con sistemas volcánicos activos y por su cercanía con paisajes geológicos como el complejo Planchón-Peteroa.
La apertura se realizó el jueves 25 de junio en la sede del Parque Industrial Miguelete, en Buenos Aires. Según informó el organismo nacional, el espacio permitirá visualizar y analizar en tiempo real la información proveniente de sensores que integran la Red Nacional de Monitoreo Volcánico.
La sala cuenta con un videowall, puestos de trabajo especializados, sistema de videoconferencia y equipamiento tecnológico para observar datos sísmicos, geodésicos, imágenes de cámaras remotas, información satelital y otras fuentes utilizadas para el seguimiento de la actividad volcánica.

El Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica, dependiente del SEGEMAR, tiene como responsabilidad implementar, coordinar y administrar la vigilancia de los volcanes activos del país a través de la Red Nacional de Monitoreo Volcánico. También elabora información pública, alertas tempranas e informes técnicos para organismos de gestión del riesgo y protección civil.
Para Malargüe, la noticia no resulta lejana. El OAVV identifica al complejo volcánico Planchón-Peteroa con poblaciones cercanas como Las Loicas, Malargüe, Bardas Blancas y Las Leñas. Además, lo ubica en el puesto 2 del ranking de riesgo relativo para Argentina y registra su última erupción entre 2018 y 2019.
Un punto importante es diferenciar el monitoreo volcánico del monitoreo sísmico general. El INPRES, dentro de la estructura del SEGEMAR, es la autoridad técnica dedicada a la reducción del riesgo sísmico y administra la Red Nacional de Monitoreo Sísmico; el OAVV, en cambio, se especializa en volcanes y analiza señales que pueden estar asociadas a su comportamiento.
En ese marco, el SEGEMAR también informó en junio tareas de fortalecimiento de la Red Nacional de Monitoreo Sísmico mediante el INPRES, con acciones en distintas provincias, incluida Mendoza. Estas mejoras apuntan a incrementar la disponibilidad operativa y la confiabilidad de los sistemas de monitoreo en tiempo real.

La vigilancia volcánica permite observar cambios en el comportamiento de un volcán mediante métodos visuales e instrumentales. La Cordillera de los Andes concentra una de las regiones de mayor actividad tectónica del planeta y en Argentina y su límite con Chile existen al menos 38 volcanes considerados activos según el ranking de riesgo relativo del SEGEMAR.
Para una comunidad como Malargüe, rodeada de volcanes, rutas cordilleranas, reservas naturales y zonas de valor turístico y científico, contar con información técnica confiable es clave para comprender el territorio. La nueva sala nacional no cambia la vida cotidiana de manera inmediata, pero fortalece la capacidad del país para observar, informar y acompañar decisiones ante fenómenos naturales.
Fuente: SEGEMAR,

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