La Unión comercial e industrial de Mendoza (UCIM) dio a conocer hoy, domingo 10 de enero, un “resumen” de las actividades estratégicas de la provincia de 2020, en el que expresa su preocupación por la situación del sector hotelero e incluye un segmento destinado al análisis de la situación económica de Malargüe
“Terminando el 2020, un año particularmente difícil para gran parte de la Economía, en todos sus niveles, producto de los efectos causados por la Pandemia por covid-19, es que desde UCIM, elaboramos una encuesta de desempeño de las distintas actividades productivas. A ello hemos sumado información recabada de distintos referentes, socios, cámaras territoriales y específicas, con el fin de obtener un panorama los más cercano posible a la realidad, de forma tal de dar a luz en forma sintética, la dinámica de comportamiento y el estado de situación de gran parte de la actividad económica provincial, de cara al 2021” señala introducción del “resumen.
Al abordar la realidad del turismo expresa “el sector turismo y todas las actividades involucradas, es el más afectado por las medidas de estricciones de actividad y es uno de los que más golpeados al terminar el año. El análisis del sector se puede dividir en varias actividades bien diferenciadas.

Por un lado, el sector hotelero, que desde el inicio de la pandemia, sufrió, en su gran mayoría, el cierre obligado, con aperturas paulatinas a medida que avanzaba los meses de pandemia, principalmente vinculados a la emergencia sanitaria por COVID, ya que inicialmente se habilitaron algunos para la recepción de argentinos repatriados durante la primeros meses de la pandemia, hoteles hospitales, donde se alojaban personas con COVID positivo para guardar cuarentena en etapa de recuperación y luego paulatinamente habilitaciones para personal esencial. Estas modalidades descriptas, incluían a una mínima parte del total de hoteles operativos en la provincia, quienes no tuvieron actividad alguna durante la mayor parte de los meses del 2020, debido a las restricciones de movilidad y a la prohibición de actividades turísticas.
A medida que comenzaron las flexibilizaciones y de cara a que en el corto, mediano plazo se comenzaran a habilitar actividades turísticas, la mayor parte del sector hotelero de Mendoza, a pesar de sus dificultades, comenzó a hacer las inversiones necesarias para, cumpliendo todos los protocolos establecidos, poder recibir turistas.


Esta situación en la actualidad dista mucho ser la óptima como para por lo menos, mantener la actividad y que se puede resumir en las siguientes condiciones:
– El cierre de fronteras y la habilitación solamente del aeropuerto de Ezeiza y Puerto de Buenos Aires para el ingreso de turistas extranjeros, quienes solo pueden hacer Turismo en la región de CABA. Particularmente Mendoza es una plaza muy apreciada por el Turista extranjero, en particular de los países limítrofes y estas medidas restrictivas impactaron de lleno en la ocupación hotelera del Gran Mendoza y zonas aledañas.
– Restricciones impuestas para el Transporte Aéreo y Terrestre, sumado al punto anterior, empeora aún más la movilidad de potenciales turistas dentro del país.
– Turismo Interno: Si bien está habilitado la actividad turística dentro de la Provincia, la realidad es que la plaza hotelera del Gran Mendoza, está prácticamente paralizada, advirtiéndose un modesto nivel de ocupación en zonas que ofrecen atractivos turísticos al aire libre (zona de montaña, Sur de Mendoza, Valle de Uco) y escasa a nula ocupación en las plazas de la ciudad de Mendoza y alrededores.
– Informalidad: La falta de control de este aspecto real y concreto de la actividad, es un problema de larga data que se incrementó a niveles preocupantes producto de la pandemia

Por otro lado, nos encontramos con las agencias de viajes de turismo receptivo y emisivo: el cierre de los cielos en el país, ha determinado que esta actividad prácticamente haya dejado de funcionar, sumado además la inestabilidad del mercado cambiario que es un factor adicional que agrega dificultades al turismo, principalmente el Emisivo.
Operadores de Turismo (Transporte): Prácticamente sin actividad, las restricciones que ha impuesto la pandemia, ha disminuido a la mínima expresión el desarrollo de actividades vinculadas al uso de este servicio. Desde la Cámara del Sector, indican que el mantenimiento de las unidades de traslado prácticamente paradas, tiene un costo muy importante y al estar ociosas sin generar los recursos para los cuales están destinadas, incrementan preocupantemente las cuantiosas pérdidas asociadas al sector.
En cuanto al rubro gastronómico, durante la pandemia tuvo dificultades extremas para subsistir, transitando por distintas modalidades de trabajo, desde el takeaway, habilitaciones con restricción de horario y capacidad, entre otros, con flexibilizaciones paulatinas, llegando a finales del 2020, con restricciones de capacidad del 75% y estrictos protocolos de funcionamiento dentro de los locales y al aire libre, que han permitido en estos últimos meses, ir recuperando de a poco niveles aceptables de actividad, que distan mucho de situaciones optimas, pero que con el permanente reclamo y esfuerzo tanto a nivel económico como en el sostenimiento de las fuentes laborales, están llegando a fin de año con cierto nivel de actividad que les permite solo sostener los negocios.
En líneas generales, el sector en su conjunto termina muy golpeado y con perspectivas no muy alentadoras para el año 2021.

De acuerdo a los resultados arrojados por la encuesta efectuada por UCIM, el rubro hotelero, agencias de viaje y transporte turístico, donde en la gran mayoría de los casos del Gran Mendoza, terminó el año con casi nula actividad y las dificultades que eso conlleva en el pago de sueldos y de aguinaldo segunda cuota del 2020, acusando una más que obvia, preocupante y abismal disminución de las ventas en 2020 y comienzo de año.
Esta situación dista de normalizarse y presenta un panorama nulo de inversión para el próximo año, en ciertos casos, desinversión y reducción de estructura (en casos extremos, cierre), avizorando un contexto de país y para la actividad, peor que la del año que pasó, con muy poco apoyo del gobierno tanto a nivel local como nacional.
El año cerró con la preocupación de la eliminación de la ayuda del Estado que algo ayudó a paliar la crisis del 2020, como lo fue el ATP.

Realidad de Malargüe
El presidente de la Cámara de Malargüe, Gustavo Miras, reflexiona que siempre que la Cámara
emite algún documento, se destacan las características distintivas del departamento y en ese
sentido, destaca que no son un departamento agrícola, no vitivinícola no agroindustrial, sino
más bien un departamento que desarrolla las energías, extracción de petróleo, netamente
minero, con un actividad turística que está en desarrollo y crecimiento, limitada por la falta de
los servicios necesarios para que el turismo se pueda desarrollar.
Un aeropuerto sin vuelos regulares, no existen las rutas necesarias ni en el estado debido que
permitan al turista aprovechar la magnífica oferta turística que ostenta el departamento, todo
ello, sumado al fenómeno mundial de la pandemia, que suma un elemento realmente grave al
momento de poder hacer un balance de la economía del departamento para el año que
terminó.
Además, se puede agregar que el Estado municipal de Departamento, depende de las
regalías coparticipables del petróleo, que este año el valor del barril de crudo criollo cayó a valores históricos irrisorios que nunca se dieron.

Este combo que se describe, ha sido bastante duro para el departamento, sobre todo para aquellos que tienen comercios, pequeños emprendimientos a quienes le está siendo extremadamente difícil subsistir.
Otro aspecto a tener en cuenta es que gran parte de los trabajadores del departamento son
empleados estatales y además, es el departamento más extenso de la provincia, lo que
presenta una dificultad adicional cuando el Estado Municipal intenta distribuir sus
recursos en forma equitativa entre los habitantes.
Desde la Cámara quieren destacar que se está trabajando activamente con el Ejecutivo y el
Concejo deliberante en múltiples temas, entre los que se destacan el turismo interno y sus aperturas y cierres que tanto daño ha hecho al departamento.

La imposibilidad de poder desempeñar la actividad más importante para el departamento que
es la minería sustentable, el retraso en el inicio de obra de Portezuelo del Viento, con la gran
cantidad de generación de mano de obra que demandaría tanto en el departamento como en
la provincia, entre otros temas de importancia.
El 2021 comenzó con grandes dificultades, entre ellos las del sector turismo, ya que las
esperanzas estaban puestas en esta actividad y no se ha reactivado como se esperaba, las
actividades petroleras, agricultura y ganadería no están pasando un buen momento y este año
se está trabajando para que el departamento este exceptuado del alcance de la Ley 7722, pues
se sabe que en los próximos años, la minería responsable puede ser el principal generador de
riqueza genuina para el departamento.
Concluyendo, la actividad comercial está muy golpeada, con locales cerrados, gran parte de los
mismos en situación de subsistencia y no hay perspectivas de inversión en nuevos
emprendimientos generadores de riqueza y empleadores de mano de obra regional.
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