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Las propietarias de Estudios de Pilates de Malargüe Anabelia Egea y Graciela Pantaley hicieron pública la solicitud emitida al gobierno municipal en la cual solicitan que se exceptúe del aislamiento social obligatorio por COVID-19 la actividad que dichos estudios realizan.

Poniendo en conocimiento que son trabajadoras independientes, llevando a una situación económica compleja y retardando el proceso de atención y rehabilitación de sus alumnos, puntualizaron que esta actividad no es de recreación, si no que su principal función es mejorar la salud física y mental de sus alumnos.

Para ello, solicitan a la municipalidad de Malargüe la aprobación de este pedido y fiscalización de sus salas habilitadas en este año 2020, con el objeto del estricto cumplimiento del protocolo elaborado a fin de garantizar los cuidados pertinentes.

“Más allá de todos los beneficios que aporta cualquier práctica deportiva a la salud psicofísica y social de una comunidad, ya conocidos por todos, es importante darle a conocer algunas características de nuestro servicio, que lo hace diferente a otros asociados a la actividad física” indicaron las firmantes.

Los alumnos que concurren a las salas de Pilates, generalmente, lo hacen por recomendación médica, por tener patologías posturales, o lesiones recientes que, luego de haber finalizado los procesos de rehabilitación, encuentran en el método Pilates la posibilidad de reintegrarse a la actividad para continuar mejorando su acondicionamiento físico y su confianza personal. Muchos de los alumnos al suspender las clases han visto perjudicada su salud.

La modalidad de trabajo es muy particular ya que los alumnos reciben una atención personalizada, los ejercicios son adaptados individualmente a las posibilidades y capacidades de cada uno, por lo que en las salas de Pilates se trabaja con grupos reducidos de 4 o 5 personas por reformer (comúnmente llamada camilla de pilates).

El entrenamiento se lleva a cabo sobre máquinas diseñadas especialmente para asistir al practicante. Cada alumno cuenta con este equipamiento y accesorios para su uso individual, no comparte los elementos ni máquinas con otro alumno durante su entrenamiento.

“Los alumnos se han visto afectados en forma directa sobre su salud, por lo que urge habilitar las salas de Pilates para su pronta atención. Las condiciones para reactivar esta  actividad están dadas, ya  que la misma se puede desarrollar con seguridad por las características antes mencionadas, y que otorga condiciones más ventajosas a las personas, en comparación de otras actividades que se encuentran liberadas” agregaron sobre el final de la misiva.