
El Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica informó un sismo registrado durante la madrugada de este viernes en el Complejo Volcánico Laguna del Maule. El evento ocurrió a más de 9 kilómetros de profundidad y se mantiene el nivel de alerta técnica.

El Servicio Geológico Minero Argentino, a través del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica, informó que este viernes 16 de enero de 2026 se registró un sismo de tipo volcano-tectónico en el Complejo Volcánico Laguna del Maule, ubicado en la zona limítrofe entre Argentina y Chile.
El evento sísmico ocurrió a las 02:51 hora local y fue detectado por las estaciones de monitoreo volcánico instaladas en las inmediaciones del complejo. De acuerdo al reporte oficial, tuvo una magnitud local de 3,2 y una profundidad estimada de 9,4 kilómetros.
Este tipo de sismicidad está asociada al fracturamiento de rocas en el interior del sistema volcánico y forma parte de los procesos internos que caracterizan a los complejos volcánicos activos. Al momento de la emisión del informe, continuaba el registro de actividad volcano-tectónica recurrente, con eventos de energía baja a moderada.

Desde el organismo nacional se informó que no se han producido cambios en el nivel de alerta técnica, el cual se mantiene vigente. El monitoreo del volcán se realiza de forma permanente y coordinada con el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur de Chile.
Para el departamento de Malargüe, el seguimiento constante de este complejo resulta fundamental, ya que permite evaluar escenarios y fortalecer las tareas de prevención, aunque este tipo de eventos no representa un riesgo inmediato para la población.
Especialistas explican que los sismos volcano-tectónicos no implican necesariamente una erupción, sino que reflejan ajustes naturales del sistema volcánico. Su análisis forma parte de un conjunto más amplio de datos utilizados para evaluar la evolución del volcán.

En tanto que, el último informe emitido en días atras sobre el volcán Planchón-Peteroa presenta actualmente un incremento en su actividad interna, caracterizado por un aumento de la sismicidad de tipo volcano-tectónica y de señales asociadas al movimiento de fluidos, como eventos de largo período y tremor. El sismo de mayor energía alcanzó una magnitud local de 2,4 y se localizó a poca profundidad respecto del cráter activo.
Si bien se registran emisiones recurrentes de gases de baja altura y una anomalía térmica aislada de baja magnitud, no se ha observado emisión de ceniza ni incandescencia superficial, y los parámetros geodésicos no muestran deformaciones significativas. En este contexto, el volcán se mantiene bajo nivel de alerta técnica Amarilla, lo que indica cambios en su comportamiento que requieren monitoreo permanente, sin representar por el momento un escenario de impacto inmediato para la población.
Desde SEGEMAR se reiteró que cualquier cambio relevante será comunicado oficialmente, y se recomendó a la población informarse únicamente a través de canales institucionales.
Fuente: Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR)

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