Por Eduardo Julio Castón


La familia García entrena en Malargüe con la mira puesta en el boxeo nacional e internacional. Marco, Lucía y Octavio sostienen un proyecto deportivo ambicioso, con títulos, disciplina y sueños grandes para este 2026.

Hace tiempo que la casa de familia dejó lugar para el gimnasio. Ahí entrenan Marco, Lucía y Octavio ante la atenta mirada de Guillermo, el padre. Por ahora son ellos cuatro. Es un equipo reducido que tiene claro a dónde quiere llegar.
Ir round a round, a la espera que este 2026 depare algunas buenas noticias. Marco tiene 24 años, hace 5 que milita en el profesionalismo y es campeón latino Welter de la Asociación Mundial de Boxeo AMB y campeón mundial juvenil. Hace 4 meses que no sube a un cuadrilátero, pero continúa con la rutina.
“Estoy tranquilo preparándome con todo y esperando el llamado del promotor Osvaldo Rivero”, al que lo liga un contrato por 5 años. “En pocos días más estaremos en el gimnasio de Pablo Chacón para trabajar con alguno de los sparring y en marzo se puede abrir alguna puerta”, le dijo Marco a Diario Digital Ser y Hacer de Malargüe.

Analizando otros escenarios que no siempre sean Buenos Aires o la provincia de Santa Fe, el pugilista admitió que sueña con combatir en Malargüe, pero de a poco. “Tal vez todavía no es el momento y cuando llegue lo vamos a disfrutar”. Agregó que el evento se puede dar, pero por la logística y otros factores no es económico.
También hay que poner sobre la mesa la factibilidad del municipio y del intendente. Se consuela diciéndonos que es joven, que hay tiempo y que en algún momento puede darse un combate en el exterior. Refuerza ese concepto teniendo en cuenta que el año pasado estuvo la posibilidad de ir a Francia y Alemania.
Después de Marco, dialogamos con Lucía, su hermana, de corta carrera en el campo rentado, solo 3 peleas. Dentro del equipo colabora en la preparación física de sus hermanos y reparte su tiempo con la carrera avanzada en el profesorado de Educación Física.

Aclaró Lucía que el profesionalismo exige mayor preparación, entrenamientos más duros, disciplina y esfuerzo porque genera piñas que duelen y nada se consigue de la noche a la mañana. Sobre este 2026, pronosticó: “Espero que se presente con buenas perspectivas y que nos puedan llegar a programar juntos”.
Quedaba saber qué piensa Octavio, el menor del team García. 17 años de edad, ganador del Vendimia Guantes de Oro y regional, entre otros, y con ganas de repetir. “Estoy concentrado en bajar de peso porque cuesta encontrar adversarios. Estaba en más de 81kg, llegué a 81 y quiero arribar a 75”.

“Trabajamos para eso todos los días”. En el final incorporamos al papá. “Somos un equipo consolidado, hay que ir tranquilo, pero sin sacar el pie del acelerador. La espera por combatir fortalece al equipo. El entrenamiento es activo y cuando aparece un combate ajustamos y ya estamos arriba del ring”, subrayó Guillermo.

“Preguntamos sobre lo que sucede en algunas peleas, como que Marco quiere terminar muy rápido el pleito. Priorizamos el espectáculo, entregamos todo y se cometen algunos errores. Siempre vamos para adelante porque no nos gustan las peleas aburridas”. En el final, agradeció la colaboración que prestan Enrique Saavedra y también el municipio de Malargüe.

.








