

La Policía de Mendoza realizó en Malargüe la primera intervención preventiva con una Taser 7 por parte de un efectivo de calle. El procedimiento ocurrió durante un operativo policial en el que un hombre armado fue reducido sin necesidad de utilizar armas letales.

El procedimiento se produjo a partir de un llamado al 911 que alertaba sobre un conflicto familiar en la vía pública. Al llegar al lugar, los efectivos constataron que uno de los involucrados se encontraba armado con un cuchillo y mantenía una actitud amenazante, por lo que se aplicó el protocolo de intervención con dispositivos electrónicos de control.
Según la información oficial difundida por el Gobierno de Mendoza, el agente activó la función de advertencia del dispositivo, que emite señales sonoras y visuales. Esa acción fue suficiente para que el individuo depusiera su actitud, permitiendo que los efectivos lo redujeran sin que se produjeran lesiones ni se utilizara armamento letal.
Las autoridades provinciales destacaron que el uso de este tipo de herramientas forma parte de una estrategia orientada a ampliar las opciones operativas de la Policía y permitir intervenciones que reduzcan riesgos tanto para los efectivos como para los ciudadanos.

Las Taser 7 forman parte del equipamiento de armas no letales incorporado recientemente a la fuerza. Estos dispositivos están diseñados para incapacitar temporalmente a una persona mediante impulsos eléctricos controlados o mediante funciones disuasivas previas al disparo.
El Gobierno provincial había anunciado la incorporación de estas herramientas dentro de un programa de modernización de la seguridad pública. La implementación incluye capacitación específica, protocolos de uso y registro detallado de cada intervención realizada por los agentes.

En este contexto, las autoridades sostienen que las armas no letales permiten intervenir en situaciones de riesgo con menores probabilidades de consecuencias graves, especialmente en casos donde se busca neutralizar a una persona sin recurrir a armas de fuego.
La intervención registrada en Malargüe marca un antecedente en la aplicación operativa de estas herramientas fuera de los grupos especiales de la Policía. Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que el objetivo es continuar ampliando la capacitación de efectivos para el uso responsable de este equipamiento en distintos puntos de la provincia.
Hasta el momento, el Sur cuenta con diez Taser 7 distribuidas entre Malargüe, San Rafael y General Alvear, operadas por personal policial capacitado. De manera progresiva se irán incorporando en otros departamentos de la provincia, a medida que más efectivos completen la capacitación y certificación correspondiente.
Fuente: Gobierno de Mendoza


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