

La iniciativa impulsada por Jorgelina Aveiro incorporó a estudiantes de escuelas técnicas y recibió el acompañamiento del Concejo Deliberante de Malargüe. El proyecto busca producir briquetas ecológicas a partir de materiales reciclados, generar empleo y ofrecer una alternativa accesible para calefacción.

El proyecto de briquetas ecológicas impulsado por Jorgelina Aveiro continúa creciendo en Malargüe y dio un paso importante al presentarse formalmente ante el Concejo Deliberante junto a instituciones educativas que decidieron sumarse a la iniciativa. La propuesta busca transformar residuos reciclables en combustible para calefacción y avanzar hacia una producción más eficiente mediante el trabajo conjunto con estudiantes de escuelas técnicas.
Según explicó la emprendedora durante la presentación, la idea surgió a partir de una necesidad concreta observada en la comunidad. El objetivo fue encontrar una alternativa accesible para las familias que no cuentan con acceso suficiente a la leña o al gas, especialmente durante los meses de bajas temperaturas que caracterizan a la región.
Actualmente las briquetas se elaboran de manera completamente artesanal utilizando cartón reciclado y aserrín. Sin embargo, la falta de maquinaria limita la capacidad de producción. Por ese motivo, el proyecto comenzó a trabajar junto a alumnos de la Escuela Técnica Química, Industrial y Minera y de la Escuela Electromecanica Iszaky , quienes aportarán conocimientos para desarrollar equipamiento que permita optimizar el proceso.

Los estudiantes Lautaro Torres y Facundo Rueda, del último año de la Escuela Técnica Ing. Eugenio Iszaky, adelantaron que ya analizan la incorporación de trituradoras, compactadoras y sistemas hidráulicos para automatizar parte de la producción. La experiencia también permitirá a los jóvenes aplicar conocimientos adquiridos durante su formación técnica en una iniciativa con impacto directo en la comunidad.
Por su parte, la Escuela Técnica Química, Industrial y Minera trabajarán en la evaluación ambiental y en los análisis de laboratorio necesarios para validar las características del producto. Esto permitirá contar con información técnica sobre rendimiento, seguridad y emisiones durante su utilización.

Aveiro informó además que el proyecto ya fue presentado para ser declarado de interés departamental y que recibió el acompañamiento del Concejo Deliberante. Según indicó, los ediles manifestaron su disposición para colaborar con las gestiones que resulten necesarias para continuar desarrollando la iniciativa.
Uno de los aspectos destacados del proyecto es su potencial para generar nuevas oportunidades laborales. La emprendedora explicó que, a medida que aumente la producción, podrían involucrarse distintas tareas relacionadas con la recolección, clasificación y procesamiento de materiales reciclables, creando una cadena de trabajo local.

Actualmente la comunidad cumple un papel fundamental en el abastecimiento de materia prima. Vecinos de distintos sectores colaboran entregando cartón y aserrín para la fabricación de las briquetas. Desde el emprendimiento destacaron que cualquier aporte de estos materiales resulta útil para sostener y ampliar la producción.
Las briquetas desarrolladas como proyecto bajo el nombre Terra Block tienen un peso aproximado de 250 gramos y, según las pruebas realizadas hasta el momento, pueden mantener la combustión durante más de dos horas, dependiendo del tipo de calefactor utilizado. La intención es que se conviertan en una alternativa económica y sustentable para complementar el uso tradicional de leña.
La articulación entre emprendedores, instituciones educativas, organismos públicos y vecinos muestra una experiencia que busca combinar innovación, reciclaje y compromiso social. Con el respaldo obtenido y la participación de estudiantes técnicos, el proyecto inicia una nueva etapa con perspectivas de crecimiento para Malargüe.
Testimonio de Jorgelina Aveiro y estudiantes participantes.


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