

Dos turistas de Neuquén fueron rescatados por personal policial y de Bomberos luego de que el vehículo en el que viajaban cayera al río Malargüe. El matrimonio circulaba de sur a norte en un Renault Sandero y fue trasladado al Hospital Malargüe con lesiones leves y principios de hipotermia. El hecho reaviva la preocupación por la infraestructura vial en la zona del puente sobre el río Malargüe.

Dos turistas de Neuquén fueron rescatados por personal policial y de Bomberos luego de que el vehículo en el que viajaban cayera al río Malargüe. El hecho fue reportado mediante un llamado al 911 y movilizó a equipos de emergencia hasta el lugar.
Al arribar, los efectivos constataron que un Renault Sandero había quedado de costado dentro del cauce, con sus dos ocupantes atrapados en el interior. Según los primeros datos, se trata de un matrimonio que circulaba de sur a norte al momento del siniestro.
El operativo demandó la intervención coordinada de personal policial, Bomberos y asistencia sanitaria. Ambos ocupantes fueron extraídos del vehículo y luego recibieron atención médica por los golpes sufridos y por la exposición al agua y al frío.
Tras el rescate, personal de salud diagnosticó lesiones leves y principios de hipotermia. Luego, el matrimonio fue trasladado al Hospital Malargüe, donde se encuentra recibiendo atención y controles correspondientes.

Las circunstancias que provocaron la caída del vehículo al río son materia de investigación. Por el momento, no se informaron oficialmente las causas del siniestro ni si intervinieron otros vehículos en el hecho. Tampoco se difundieron precisiones oficiales sobre la mecánica completa del episodio.
El caso vuelve a poner bajo la mirada pública la situación de la infraestructura vial en torno al río Malargüe. Desde hace años, el puente ubicado sobre ese cauce, en la traza de la Ruta Nacional 40, posee serios deterioros y limitaciones para la circulación segura.
Hace décadas que se pide una estructura adecuada para brindar mayor seguridad a quienes transitan por ese tramo de la Ruta Nacional 40, especialmente considerando la importancia del corredor y la habilitación de cargas pesadas por el Paso Internacional Pehuenche.

Foto: Gentileza
A esa situación se suma una condición conocida por quienes transitan habitualmente el sector: el paso sobre el puente se realiza con circulación restringida, permitiendo el cruce de un vehículo por vez. Esa limitación obliga a extremar la prudencia, respetar prioridades de paso y reducir la velocidad, sobre todo en horarios de baja visibilidad, con calzada húmeda o en jornadas de mucho tránsito.
El antecedente reciente de otros incidentes en la zona también alimenta el reclamo por mejoras. A comienzos de junio, un utilitario despistó en la Ruta Nacional 40 y quedó al borde de caer al río Malargüe, tras impactar contra la base de hormigón del puente, lo que obligó a interrumpir el tránsito para retirarlo con una grúa.

Aunque la investigación deberá determinar qué ocurrió en este nuevo siniestro, el episodio refuerza la necesidad de sostener una conducción preventiva y de avanzar con soluciones de infraestructura que reduzcan riesgos.
La información se encuentra en desarrollo y podría ampliarse cuando las autoridades brinden mayores precisiones sobre la mecánica del hecho y la evolución de las personas asistidas.
Fuente: información preliminar aportada a Ser y Hacer

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