

Un corte de luz en Colonia Pehuenche 2 dejó al descubierto un problema que va más allá del suministro eléctrico: la dificultad de los vecinos para acceder a información oportuna. EDEMSA había publicado el aviso en sus redes sociales, pero ¿alcanza con publicar para mantener informada a la comunidad? Desde Ser y Hacer de Malargüe reflexionamos sobre la responsabilidad de comunicar, el valor de los medios locales y la necesidad de construir soluciones que pongan a los vecinos en el centro.
Los medios locales pueden ser parte de la solución, pero la iniciativa debe comenzar por quien dispone de la información.

Este lunes 12 de octubre, alrededor de las nueve de la mañana, una vecina de Colonia Pehuenche 2 se comunicó con la redacción de Ser y Hacer de Malargüe. En su sector estaban sin energía eléctrica. Había consultado a otros vecinos y, según su relato, ninguno tenía suministro. También habían realizado reclamos al 0800 y al asistente virtual de WhatsApp de EDEMSA, sin obtener una respuesta que aclarara la situación.
Ante esa incertidumbre, recurrió al diario.
Desde nuestra redacción consultamos a Gustavo Quijano, responsable local de EDEMSA, quien respondió que averiguaría lo sucedido. Mientras tanto, la vecina volvió a comunicarse para informar que un camión de la empresa estaba trabajando en el sector.
Finalmente, recibimos una captura de una publicación de EDEMSA que anunciaba un corte programado entre las 7 y las 11 en una zona de Malargüe. Quijano estimó que los reclamos correspondían a esa interrupción.
Es importante reconocer que la empresa había publicado el aviso y que su responsable local atendió nuestra consulta.
Sin embargo, el episodio dejó en evidencia una dificultad concreta: la información estaba disponible, pero los vecinos que acudieron a este medio no la conocían.
Y allí aparece una pregunta que merece una reflexión institucional.

¿Alcanza con publicar un aviso para considerar que la comunidad está informada?
Las redes sociales son herramientas valiosas, pero sus algoritmos no garantizan que todas las publicaciones lleguen a quienes necesitan verlas. Tampoco resulta razonable esperar que cada usuario consulte diariamente las plataformas de la distribuidora para averiguar si al día siguiente tendrá electricidad.
Mucho menos que los medios locales deban revisar permanentemente los avisos de toda Mendoza para identificar cuáles afectan a Malargüe.
Informar sobre una interrupción programada de un servicio esencial requiere algo más que poner un mensaje a disposición: requiere pensar cómo hacerlo llegar oportunamente a sus destinatarios.
Malargüe cuenta con medios de comunicación que conocen su territorio y mantienen una relación cotidiana con los vecinos.
Ser y Hacer lleva 18 años construyendo esa cercanía. Hoy, más de 3.400 lectores reciben nuestras noticias directamente en sus celulares, mientras que nuestras publicaciones alcanzan, según las estadísticas internas del diario, un promedio aproximado de 7.000 visitas por nota, además de su circulación por distintas redes sociales.
No mencionamos estos números para reivindicar protagonismo, sino para demostrar que existen canales comunitarios de comunicación que pueden contribuir a mejorar la llegada de información útil.
Por eso, esta mañana ofrecimos a EDEMSA difundir gratuitamente sus cortes programados, siempre que la empresa nos comunique anticipadamente cuándo y dónde se realizarán.
Quijano respondió que consultaría la propuesta con Relaciones Institucionales y que, por el momento, entendía que se había decidido utilizar solamente las redes sociales propias.
Respetamos esa respuesta, pero creemos que hay una oportunidad para mejorar.
Los medios de Malargüe no necesitamos exclusividad ni privilegios. Tampoco pretendemos reemplazar los canales oficiales. Podemos colaborar, cada uno desde su alcance y posibilidades, para que los avisos lleguen a más hogares.
Pero esa colaboración debe partir de una premisa fundamental: la responsabilidad de organizar y comunicar las interrupciones programadas corresponde a la empresa que presta el servicio.
Ser y Hacer ha difundido anteriormente estos avisos porque desde nuestra redacción salimos a buscarlos. Esa iniciativa periodística no puede convertirse en una obligación permanente ni reemplazar un mecanismo de comunicación institucional.
Quizás este episodio también invite a otras instituciones y prestadores de servicios a revisar cómo se relacionan con los medios locales y, a través de ellos, con la comunidad.
La solución podría ser tan sencilla como establecer un sistema de envío anticipado de avisos por correo electrónico o WhatsApp a los medios interesados, sin costos publicitarios y sin exclusividades.
Desde Ser y Hacer renovamos nuestra disposición a colaborar. Hacemos de la comunicación un servicio a la comunidad porque somos parte de ella.
Confiamos en que EDEMSA pueda considerar esta propuesta y encontrar nuevas formas de acercarse a sus usuarios.
Porque el objetivo no es señalar culpables ni disputar protagonismos. Es evitar que mañana otra familia se encuentre sin electricidad y sin saber qué está ocurriendo.
Cuando la información circula mejor, no gana un medio ni pierde una empresa. Ganan los vecinos. Gana Malargüe.
Redacción Ser y Hacer


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