Por Fer Tau

¡Feliz domingo! En esta semana tuvimos una gran nevada en la cordillera. ¿Qué tiene que ver? Me respondió con escepticismo un operador turístico que sabe que la temporada de invierno está perdida, pero no tanto. De ese punto lo hablaremos más adelante.

Las nevadas le dan aire e ilusión al campo, a los puesteros, tan maltratados por las escasas precipitaciones en los últimos años. El chivo, emblema departamental, no tuvo pasturas suficientes para engorde. Entonces, el kilaje del animal no fue suficiente para poder venderlo a buen precio. se vendió poco y los puesteros no pudieron hacer un colchón de ahorros suficiente para pasar el invierno.

Al ver todo nevado alivia un poco la cabeza y la preocupación de ver cómo se recupera uno a partir de la próxima primavera, época de parición caprina. Al final del invierno comienza a girar la rueda de los crianceros. Pero tampoco es tan fácil.

El criancero tiene una cultura conservadora, más que conservadora, arcaica. Viene heredando la cultura de sus mayores desde finales del siglo XIX. De ahí en más es un ciclo que se repite año a año, con el agregado de alguna vacuna y asesoramiento. Este sector, y de esta manera, viene perdiendo terreno año a año hasta llegar a estos días.

Son muchos los condimentos que sazonan este tema, la perdida de animales porque se los comió el león o el zorro. Que estos predadores no pueden ser cazados porque están en peligro de extinción, que el cuidador del piño se queda en el “rial” y sale con poca regularidad a cuidar el rebaño. Que los hijos de los puesteros no quieren ser más puesteros y se van, algunos a estudiar y otros a buscar alguna changa al pueblo. Que al estar diseminados por todo el departamento y al estar incomunicados tienen escasas oportunidades para vender mejor su producción. Que en su gran mayoría se vende el animal en pie, siendo solo producción primaria, sin aprovechar para producir también con los derivados que quedaron de su faena y van a los chocos o se desperdician.

Para los que digitan y manejan el futuro del campo, les paso un dato: Faltan un poco más de tres meses y comienza la época donde el criancero está pensando en activar la veranada, les recomiendo que lean esta nota, unos renglones más arriba. Tenemos una industria, que es la caprina, que junto con la del turismo, esta relegada a un costadito y puede darle muchos recursos a Malargüe.

Creo que es necesario que ganadería tenga una participación más activa en el desarrollo de esta actividad, desarrollo significa pensar a futuro, crecimiento, que el chivo siga siendo un producto confiable y, por supuesto, que el productor tenga la tajada más importante en el reparto de la cadena de comercialización.

Nos inflamos el pecho defendiendo la calidad de nuestro chivo malargüino. El chivo hace lo que más sabe:  reproducirse, lo demás viene solo. Hasta ahora tuvimos suerte.

DE QUÉ VAMOS A TRABAJAR ESTE INVIERNO 2020

De a poco se va normalizando el movimiento en Malargüe. los protocolos para moverse con tranquilidad son abundantes, en algunas actividades no son rentables pero el protocolo está.

¿Qué hacemos? El movimiento se demuestra andando. Nada nos garantiza que alguien se contagie, tengamos o no actividad los próximos meses. pero si seguimos las instrucciones de los protocolos, al menos estaremos más tranquilos que hicimos las cosas bien.

Algunos astros se están alineando en nuestro favor. San Rafael sin querer nos está dando una mano. Sin querer nuestros vecinos, acostumbrados a ponernos palos en la rueda, lo hacen y tenemos que aprovecharlo. Félix en sintonía con Balcarce 50 y se planta ante Suárez no habilitando el turismo en su feudo.

Maqueta digital obra Portezuelo del viento

El trasfondo de esta situación viene de la disputa nación/Mendoza por la obra Portezuelo del viento. Está dando vueltas un video donde Cobos, antes de ser vicepresidente transversal, fue gobernador de la provincia yr ealizó un acuerdo con la nación cuyo presidente era Néstor Kirchner, para compensar el perjuicio que había sufrido Mendoza en un desarrollo de promoción industrial. Pero vieron lo que es meterse con una familia, arreglas una cosa con el marido y más adelante, la mujer cambia de idea, el acuerdo se cae y ella te mira de soslayo susurrando “mirá lo que te hago”. Bueno, ese mirá lo que te hago nos están diciendo a todos los mendocinos. El amigo Félix tiene que aplaudir de pie y en primera fila, aunque no esté tan de acuerdo, pero es obediencia debida. Suerte que Anabel Sagasti se fue a colaborar en la expropiación de una empresa en Santa Fe, así de lejos no nos juega en contra. Y cuando regrese, espero no se traiga esa costumbre a Mendoza.

Volviendo al inicio, si cumplimos los protocolos establecidos por nación y Mendoza, tal vez tengamos algo de trabajo en turismo. En Malargüe muchos comercios, hoteles y cabañas están trabajando contra reloj para estar en condiciones. También, la idea es promocionar a Los Molles como centro invernal 2020 de Malargüe. Estamos mal, venimos mal, pero esta luz de posible actividad turística puede generarnos un poco de movimiento para que no nos quedemos dormidos.

Hace unas semanas hablábamos que Malargüe tiene que reinventarse y poder vivir este invierno sin depender de Las Leñas y, si se suma el parate de San Rafael, tenemos que atraer a esa gente a Malargüe. Va a ser turismo regional, pero si la pasan bien, son los que nos van a recomendar en el futuro al departamento como destino.

De a poco el mundo se va moviendo, y si se mueve la gente, es normal que hagan cosas. Algunas mejor que otras y eso hace que también se cometan errores. En Roca0 esperamos ansiosos eso, temas de charla de acá, de Malargüe. Hechos por malargüinos.

Hasta la semana que viene, que seguramente nos va a agarrar todavía en cuare-eterna.