

La partida del Ejército de los Andes en enero de 1817 marcó el inicio de una operación estratégica sin precedentes. Entre las seis columnas dispuestas por José de San Martín, el Paso del Planchón, en el actual Malargüe, cumplió un rol clave dentro del plan de distracción que permitió avanzar hacia la liberación de Chile.

La partida del Ejército de los Andes, el 17 de enero de 1817, marcó el inicio formal de una de las mayores hazañas militares de la historia americana. Desde el campamento de El Plumerillo comenzaron a movilizarse las fuerzas organizadas por el general José de San Martín con el objetivo de cruzar la Cordillera de los Andes y avanzar hacia la liberación de Chile.
Para asegurar el éxito de la operación y evitar una respuesta concentrada de las fuerzas realistas, San Martín dispuso una estrategia basada en la dispersión y el engaño. Las seis columnas del Ejército de los Andes partieron de manera escalonada entre el 9 y el 25 de enero, con el propósito de arribar de forma coordinada a territorio chileno entre el 6 y el 8 de febrero de 1817.

Este despliegue simultáneo se extendió a lo largo de más de 2.000 kilómetros de frente cordillerano. La maniobra obligó a las fuerzas realistas a dividir su defensa, al no poder identificar con precisión por dónde avanzaría el grueso del ejército.
Las columnas se distribuyeron estratégicamente por distintos pasos andinos. La principal avanzó por el Paso de Los Patos, desde San Juan, bajo el mando directo de José de San Martín. Otra fuerza relevante cruzó por el Paso de Uspallata, en Mendoza, encargada del traslado de la artillería.

Las restantes columnas cumplieron funciones complementarias y de distracción. En este esquema estratégico, el Paso del Planchón adquirió una relevancia singular como brazo austral del Cruce de los Andes.
Ubicado en el actual departamento de Malargüe, por este paso avanzó la División del Sur, comandada por el teniente coronel Ramón Freire, quien inició su marcha desde Mendoza el 14 de enero de 1817 y atravesó el territorio malargüino hacia finales de ese mes.

La misión de esta columna consistió en ejecutar una maniobra de distracción que hiciera suponer a los realistas que el ataque decisivo se produciría por el sur, contribuyendo a dispersar sus fuerzas y a facilitar el avance del ejército principal.
En la actualidad, este paso es conocido como Paso Internacional Vergara y continúa siendo un vínculo estratégico entre Malargüe y Chile. La región mantiene viva esta herencia histórica mediante el Encuentro anual Argentino-Chileno en Paso Planchón-Vergara, que reafirma el valor histórico del sur mendocino en la gesta libertadora.
Fuente: documentación histórica sobre el Cruce de los Andes – Asociación Cultural Sanmartiniana de Malargüe









