

La provincia de Mendoza continúa con la licitación de áreas hidrocarburíferas y cinco empresas avanzan en el proceso. El objetivo es reactivar la producción convencional y atraer inversiones en el sector energético.

Mendoza avanza en su proceso de licitación de áreas petroleras con cinco empresas que continúan en competencia para adjudicarse bloques clave y reactivar la producción convencional en la provincia.
El proceso forma parte de una estrategia del Gobierno provincial para impulsar inversiones y recuperar actividad en yacimientos maduros, muchos de ellos ubicados en el sur mendocino, particularmente en zonas cercanas a Malargüe.
Inicialmente, seis empresas habían presentado ofertas técnicas en la apertura de sobres del llamado nacional e internacional, que incluye 17 áreas hidrocarburíferas distribuidas en las cuencas Cuyana y Neuquina. Tras la evaluación de antecedentes técnicos y financieros, el número de competidores se redujo a cinco, que continúan en carrera hacia la etapa final.

Entre los criterios analizados por las autoridades se encuentran la solvencia económica, la capacidad técnica y la experiencia en el sector, requisitos fundamentales para garantizar el desarrollo de los proyectos y la continuidad operativa de los yacimientos.
El objetivo principal de esta licitación es reactivar áreas maduras, muchas de las cuales cuentan con infraestructura existente pero presentan declino productivo. La estrategia apunta a que operadores, en muchos casos de menor escala, puedan aplicar modelos más eficientes para recuperar producción y reservas.
El esquema se enmarca en el modelo de licitación continua impulsado por la provincia, que busca agilizar procesos administrativos, ofrecer previsibilidad jurídica y mantener abiertas oportunidades de inversión en forma permanente.
Desde el Gobierno mendocino destacan que este tipo de convocatorias resulta clave en un contexto complejo para la industria, ya que permite atraer nuevos actores al sector hidrocarburífero y dinamizar la economía regional.

En términos productivos, el foco está puesto en el desarrollo del petróleo convencional, que si bien ha perdido protagonismo frente a los recursos no convencionales, aún presenta potencial en áreas con antecedentes geológicos y productivos comprobados.
Para el sur provincial, y especialmente para Malargüe, este proceso adquiere relevancia directa, ya que varias de las áreas licitadas se encuentran en esa zona, lo que podría traducirse en nuevas inversiones, generación de empleo y reactivación de la actividad energética local.
En los próximos pasos del proceso se espera la apertura de las ofertas económicas y la posterior adjudicación de los bloques, instancia que definirá el mapa de operadores y el ritmo de inversiones en el sector petrolero mendocino para los próximos años.
Fuente: Diario Río Negro









