

El director de Obras Públicas de Malargüe, Sergio Ojeda, explicó que el semáforo de avenida San Martín y Roca presenta daños estructurales tras más de 15 años de uso. El municipio realizó reclamos, pero la solución depende de Vías y Transporte.

El semáforo ubicado en la intersección de avenida General San Martín y Av.General Roca presenta un deterioro estructural que podría dejarlo fuera de servicio de manera definitiva, según explicó el director de Obras Públicas del municipio, Sergio Ojeda.
El funcionario detalló que el dispositivo fue instalado hace más de 15 años y actualmente muestra problemas severos de funcionamiento. Entre las principales fallas mencionó la pérdida de hermeticidad, lo que permite el ingreso de agua durante lluvias o tormentas, afectando directamente los circuitos eléctricos internos.
Ojeda indicó que esta situación ha provocado daños irreversibles en las plaquetas del sistema, lo que impide su funcionamiento normal. Como medida preventiva, el semáforo permanece intermitente en luz amarilla para advertir a los conductores y reducir riesgos en una de las esquinas más transitadas de la ciudad.

En este contexto, explicó que el municipio cuenta con un convenio para realizar tareas de mantenimiento básico, como la revisión de térmicas o conexiones eléctricas. Sin embargo, aclaró que los problemas actuales superan esa capacidad técnica, ya que involucran el sistema interno, la codificación y el control del equipo.
El director de Obras Públicas remarcó que la responsabilidad de una reparación integral corresponde a la Secretaría de Vías y Medios de Transporte. En ese sentido, aseguró que desde el municipio se han realizado los reclamos correspondientes, aunque hasta el momento no se ha concretado una intervención.
Según indicó, la falta de respuesta estaría vinculada a limitaciones económicas del organismo provincial, lo que retrasa el reemplazo completo del equipo, única solución posible ante el nivel de deterioro actual.

La problemática del semáforo no es nueva y se viene registrando desde principios de marzo, con reiteradas fallas en este punto clave del tránsito urbano.
Desde el punto de vista técnico, los semáforos tienen una vida útil limitada y requieren actualizaciones periódicas, especialmente en componentes electrónicos sensibles a factores ambientales. La exposición constante a humedad, cambios de temperatura y desgaste eléctrico puede acelerar su deterioro.
El caso de este semáforo refleja una situación que impacta directamente en la seguridad vial de Malargüe, ya que se trata de una intersección con alto flujo vehicular. La falta de un sistema operativo obliga a extremar la precaución por parte de conductores y peatones.
Mientras tanto, la solución definitiva dependerá de la disponibilidad de recursos y de la intervención del organismo provincial correspondiente, en un contexto donde aún no hay plazos confirmados para el reemplazo del equipo.
Fuente: Declaraciones a Lv19 Radio Malargüe.









