
Malargüe vuelve a encontrarse ante una pregunta que conoce demasiado bien: ¿cuándo se terminará su sistema integral de cloacas?

La obra comenzó en 2022. Según el último avance oficial que pudo reconstruir Ser y Hacer, alcanzó el 31,11 %. Se detuvo a fines de 2023 y, desde entonces, no se ha presentado a la comunidad un calendario público para reanudarla y concluirla. En 2024 hubo un acuerdo entre Nación y Provincia para sostener obras hídricas prioritarias, entre ellas la de Malargüe. Sin embargo, las cloacas siguen esperando una respuesta concreta.
Ahora se abre una nueva instancia. El Poder Ejecutivo nacional presentó el proyecto de Presupuesto 2027 y las planillas consultadas no individualizan el sistema cloacal de nuestra ciudad. El presupuesto todavía debe ser debatido por el Congreso. Por eso, este es el momento de reunir voluntades y llevar una propuesta seria a quienes pueden decidir.

Esa propuesta necesita algo más que el nombre de la obra en una lista. Nación, el Gobierno de Mendoza y Aysam deben establecer cuál es hoy la situación del financiamiento previsto, qué pagos quedaron pendientes, cuánto cuesta completar lo que falta y qué pasos administrativos se necesitan para volver a trabajar. El Municipio puede aportar el conocimiento de los sectores afectados y exigir que ese plan se haga público. Los legisladores nacionales por Mendoza tienen, mientras se discute el presupuesto, una oportunidad para impulsar la solución y pedir respuestas precisas.
Si hace falta una partida para 2027, habrá que identificarla y acordar su financiamiento. Si existe otra vía para utilizar recursos ya previstos, corresponde explicarla, activarla y fijar plazos. Lo que Malargüe necesita conocer es qué camino se seguirá, quién asumirá cada compromiso y cuándo comenzarán nuevamente los trabajos.
Las cloacas son una necesidad cotidiana. La obra inconclusa afecta la planificación de la ciudad, prolonga los costos de las soluciones individuales y deja sin terminar intervenciones que los vecinos ven desde hace años. Es razonable que cada jurisdicción explique sus responsabilidades. También lo es pedirles que se sienten a resolver aquello que ninguna pudo resolver por separado.
El proyecto de Presupuesto 2027 todavía puede cambiar. Malargüe tiene tiempo para construir un acuerdo político y técnico que permita terminar su sistema cloacal. Aprovechar esa oportunidad exige trabajar ahora, con documentos, financiamiento identificable y compromisos públicos. Después será posible medir los resultados. Hoy corresponde empezar por una respuesta: cómo y cuándo se reanudará la obra.


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